"Está herido, pero se recuperará. Nadie resultó herido en la operación", afirmó el mandatario.
Por su parte, los Pasdaran afirmaron haber destruido "uno de sus aviones que lo buscaba".
Mientras tanto, Irán aún tiene unas horas para llegar a un acuerdo sobre la apertura del Estrecho de Ormuz o será "un infierno", escribió Trump en Truth, recordando el ultimátum que emitió el 26 de marzo para el 6 de abril. Teherán rechazó la amenaza. "Que se vayan al infierno, tenemos una sorpresa preparada", afirmó.
Durante la noche, se produjeron ataques contra los países del Golfo: drones y misiles atacaron las plantas de petróleo, energía y desalinización de Kuwait, y las industrias de aluminio de los Emiratos.
Se activó una incursión y la alarma en la zona de la central nuclear de Bushehr.
El rescate del copiloto estadounidense desaparecido en Irán se produjo tras una carrera contrarreloj de dos días entre las fuerzas estadounidenses e iraníes: comandos estadounidenses recuperaron al soldado gracias a una operación a gran escala en la que participaron cientos de soldados de las Fuerzas Especiales, según informó el "New York Times".
No hubo bajas entre las tropas estadounidenses que formaban parte del equipo de rescate, declaró un alto funcionario militar del Pentágono. Todos los comandos regresaron sanos y salvos.
Aviones de rescate aterrizaron en Kuwait para brindar el tratamiento necesario al oficial herido, quien se encontraba a salvo.
Localizar al aviador derribado, quien se escondió con poco más que una pistola para defenderse, fue la máxima prioridad para el ejército estadounidense durante las últimas 48 horas.
La operación involucró a cientos de soldados de las Fuerzas Especiales, decenas de aviones de combate y helicópteros, así como capacidades cibernéticas, espaciales y de inteligencia.
Aviones de ataque lanzaron bombas y abrieron fuego contra convoyes iraníes para mantenerlos alejados del área donde se escondía el aviador. Cuando las fuerzas estadounidenses convergieron en torno al aviador derribado, se desató un tiroteo, según dos ex altos mandos militares familiarizados con el asunto.
El aviador, equipado con una baliza de radio y un dispositivo de comunicaciones seguro, logró coordinarse con las fuerzas involucradas en el rescate.
En un giro inesperado, dos aviones de transporte que debían llevar a las tropas a un lugar seguro quedaron varados en una zona remota de Irán. Se enviaron tres aeronaves para recuperar al personal militar, mientras que las otras dos fueron detonadas para evitar que cayeran en manos enemigas.
Finalmente, según el "New York Times", el F-15E fue derribado en una región de Irán con una intensa oposición al gobierno iraní. Por consiguiente, el soldado desaparecido podría haber contado con la ayuda de la población local para obtener refugio y asistencia.