DETROIT.- Maryam Bahramipanah enfrenta un angustioso dilema: quedarse con su esposo, que vino a Michigan desde su natal Irán, o regresar para estar con su madre, quien recientemente sufrió un infarto.
Ahora que la Corte Suprema de Estados Unidos ratificó una orden del presidente Donald Trump de prohibirle la entrada al país a ciudadanos de ciertos países, ahora ella sabe que no puede hacer ambas cosas. Si sale de Estados Unidos podría tener problemas para regresar.
“Me muero de tristeza”, dijo Bahramipanah, quien lloró cuando se enteró de la decisión. “No sé qué hacer, de verdad no sé qué voy a hacer. Ahora es una decisión oficial y no lo sé”.
Numerosas individuos y agrupaciones civiles y religiosas, expresaron enojo y desilusión luego que el máximo tribunal estadounidense rechazó el argumento de que la política es discriminatoria contra los musulmanes, o que excede las facultades de la presidencia. Surgieron protestas en varias ciudades del país.
Durante una manifestación en Nueva York, Khulood Nasher trató de suprimir las lágrimas al relatar cómo dejó a sus hijos en Yemen. “Hoy estamos quebrantados. He perdido las esperanzas de ver a mi familia”, dijo Nasher.