Washington.- El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, dio finalmente este miércoles marcha atrás al plan de su predecesor, Barack Obama, diseñado para reducir las emisiones de dióxido de carbono de las centrales térmicas y forzar la transición hacia energías menos contaminantes. La nueva directiva, bautizada como “Energía Limpia Asequible” y anunciada por el director de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en inglés), Andrew Wheeler, se limita a incentivar la eficiencia de este tipo de centrales de generación eléctrica para facilitar su mayor longevidad y otorga a los estados discreción para determinar sus objetivos de emisiones.
“Con este plan impulsaremos nuevas tecnologías que pueden asegurar que las centrales térmicas de carbón serán parte de nuestro futuro limpio”, indicó Wheeler al realizar el anuncio formal.
El responsable de la agencia medioambiental indicó que con esta normativa se pone fin a la “guerra al carbón” lanzada por Obama.
El mandatario ha mostrado su escepticismo acerca del cambio climático y el calentamiento global.