Ammán, Jordania (EFE).- El rey de Jordania, Abdalá II, y el presidente de Palestina, Mahmud Abás, se reunieron hoy en Amán para instar a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades y proteger los derechos de palestinos, musulmanes y cristianos en Jerusalén.
Según un comunicado de la corte real jordana, el monarca recordó que la ciudad santa es "la clave de la paz y la estabilidad en la región" de Oriente Medio, algo que podría verse afectado por el reconocimiento de capitalidad del Gobierno estadounidense y el anuncio de traslado de su Embajada desde Tel Aviv.
Además, los dos líderes destacaron el "importante papel" de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) e instaron a la comunidad mundial a mantener el apoyo a esta organización, que atiende a unos seis millones de refugiados palestinos.
En este caso se refirieron a la intención de la Administración de Donald Trump de congelar 65 de los 125 millones de dólares que tenía previsto destinar a esta agencia de la ONU.
Abás hizo hoy una parada en Ammán en su regreso a Palestina y tras una gira por varias capitales del mundo, cuyo fin era el de reunir apoyos para reconocer el Estado palestino con Jerusalén Este como su capital.