Providence, Rhode Island.- La Cámara de Representantes estatal de Rhode Island, controlada por los demócratas, aprobó el pasado viernes una ley que prohibiría la venta y fabricación de muchos rifles semiautomáticos, conocidos comúnmente como armas de asalto.
La propuesta pasa ahora a manos del gobernador, el demócrata Dan McKee, quien adelantó en una publicación en la red social X el viernes por la noche que planea promulgar la ley. Si eso sucede, Rhode Island se unirá a otros diez estados que ya tienen algún tipo de veto sobre armas de fuego de alta potencia que en su día estuvieron prohibidas a nivel nacional y que ahora son, en gran medida, las elegidas por los autores de la mayoría de los devastadores tiroteos masivos en el país.
Los defensores del control de armas llevan más de una década presionando para la prohibición de las armas de asalto en Rhode Island. Pero a pesar de ser un bastión demócrata, los legisladores del estado más pequeño del país llevan mucho tiempo discutiendo sobre la necesidad y la legalidad de las propuestas.
El proyecto de ley se aplica solo a la venta y fabricación de armas de asalto, no a la posesión. Solo el estado de Washington tiene una ley similar. Los residentes que quieran comprar un arma de este tipo en el cercano Nuevo Hampshire u otro lugar también se verán impedidos para hacerlo. Las leyes federales prohíben viajar a otro estado para comprar armas y regresar a uno donde estén prohibidas.
Nueve estados y el Distrito de Columbia no permiten la posesión de armas de asalto, lo que incluye grandes ciudades como Nueva York y Los Ángeles. Hawái prohíbe las pistolas de asalto.