Riada en Nepal suma más de 460 muertos

El derretimiento de glaciares se ha vuelto más común por el aumento de la temperatura

DEVIGHAT, Nepal.- Los equipos de rescate y helicópteros militares buscaban el jueves a cientos de personas desaparecidas a lo largo de la frontera montañosa entre Nepal y China, donde un letal torrente de agua y lodo de varios pisos de altura arrasó con comunidades el día previo tras el colapso de un glaciar.

Videos mostraron cómo la gente corría antes de ser tragados por la crecida que destruyó puentes y edificios. Más de 460 personas fallecieron, de acuerdo con las autoridades en Nepal y China, y más de 1.500 estaban desaparecidas, incluidos cientos de extranjeros y peregrinos. Cientos de personas más se han visto desplazadas en toda la región del Himalaya.

Las empinadas laderas y los frondosos valles bajo la cordillera del Himalaya —donde están muchos de los picos más altos del mundo y de los glaciares que quedan— son particularmente vulnerables a las inundaciones y los deslaves. El derretimiento de glaciares se ha vuelto más común debido al aumento de las temperaturas causado por el cambio climático provocado por el ser humano.

Las imágenes mostraban lo que parecían ser los segundos pisos de edificios cubiertos de lodo tras el paso del torrente en el distrito de Nuwakot, en Nepal. Las riberas y calles de las aldeas quedaron cubiertas de lodo. Los escombros colgaban de ramas y cables. Los vehículos quedaron enterrados y algunos sobrevivientes atónitos estaban cubiertos de lodo.

Imágenes del antes y el después difundidas por la televisora estatal China Central Television mostraban un edificio de varios pisos y más de una docena de vehículos cubiertos de lodo. Una carretera de dos carriles que corre a lo largo de un río en un valle de la prefectura de Shigatse, en el Tíbet, quedó completamente sepultada. Imágenes aéreas también mostraron que se había formado y expandido un lago en la frontera entre China y Nepal, y las autoridades advirtieron sobre la posible ruptura del dique.

Nirajan Paudyal, un periodista asentado en la capital de Nepal, Katmandú, estaba preocupado por sus padres y familiares que viven en la aldea de Soley, en la zona de Nuwakot.

“Temo que no haya actualizaciones”, dijo Paudyal.

El presidente estadounidense Donald Trump dijo que las inundaciones eran terribles de ver, describiendo cómo “edificios sólidos y bien construidos fueron arrasados como si fueran palillos”.

En un diálogo con reporteros en el Despacho Oval, Trump señaló que su gobierno se puso en contacto con líderes nepalíes y ofreció “cualquier cosa que quieran”.

Movilizan helicópteros por daños en caminos

Lila Pieters Yahia, coordinadora residente de Naciones Unidas en Nepal, aseguró que el gobierno de esa nación ha movilizado a más de 30.000 efectivos de seguridad para una operación de búsqueda y rescate a gran escala y que “están trabajando día y noche”. Añadió que más de 35 puentes fueron destruidos y que casi 40 kilómetros de carreteras sufrieron daños, dificultando el acceso a la zona afectada.

“El gobierno ha establecido un fondo de ayuda y el Banco Mundial, India, China y Estados Unidos ya se han comprometido a aportar 229 millones de dólares”, dijo Pieters Yahia. La ONU ya entregó 2 millones de dólares de su fondo de ayuda humanitaria para asistencia inmediata, mientras que Suiza le ha entregado a la ONU un millón de dólares, explicó. 

El ejército nepalí ha rescatado a más de 100 personas de las zonas afectadas en operaciones en helicóptero, indicó su portavoz, el general de brigada Raja Ram Basnet. También se evacuó a personas atrapadas dentro de instalaciones vinculadas al proyecto hidroeléctrico Trishuli, agregó.

heridos fueron 

trasladados a Katmandú

En el distrito de Chitwan, los rescatistas encontraron cuerpos varios cientos de kilómetros río abajo de las zonas más afectadas.

Bishal Kumar Bhandari, presidente de la Sociedad de la Cruz Roja de Nepal, dijo que han pasado de centrarse en el rescate a las operaciones de ayuda a gran escala en los distritos afectados. Añadió que unas 1.200 personas en al menos tres aldeas se vieron obligadas a abandonar sus hogares.

En Tíbet, el deslave del miércoles cerca del cruce fronterizo de Gyirong sepultó un edificio portuario de varios pisos y se tragó un estacionamiento de autobuses. El lodo en las zonas circundantes tenía una profundidad media de más de 1,5 metros.