Manchester, Ing.- Frente a las encuestas sombrías y las dudas crecientes, el primer ministro británico Rishi Sunak el miércoles prometió a los votantes escépticos y a su propio Partido Conservador que tomará medidas difíciles para “cambiar fundamentalmente nuestro país”.
Dos de los planes audaces que propuso en la conferencia anual del partido —cancelar un proyecto ferroviario que ya ha costado miles de millones de libras y prohibir el tabaco para la próxima generación— tuvieron indudable repercusión. Que le den el triunfo al partido de centroderecha en las elecciones del año próximo es otra historia. Las encuestas más recientes dan al Partido Laborista, opositor de centroizquierda, una ventaja de 15 a 20 puntos.
El costo del proyecto, estimado en 33.000 millones de libras en 2011, se ha elevado a más de 100.000 millones (122.000 mdd).
Por otra parte, Sunak dijo que quiere introducir la prohibición gradual de fumar, elevando la edad legal para comprar cigrarrillos “en un año cada año”.
“Esto significa que a quien tenga 14 años hoy jamás se le podrá vender legalmente un cigarrillo y que su generación podrá crecer libre de humo”, dijo.