RSF estima peligrosa la propuesta de la Unión Europea para descifrar las mensajerías

PARÍS (EFE).- Reporteros sin Fronteras (RSF) considera "radical", "peligrosa" e "inadmisible" para la democracia y para la libertad de prensa la iniciativa de la Comisión Europea para permitir el control del contenido de las mensajerías en línea antes de su cifrado, en nombre de la lucha contra el material pederasta.

En un comunicado publicado este martes, RSF subraya que, aunque la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, afirmó en la presentación de su iniciativa el pasado día 11 que no va contra la encriptación de los datos, sino "únicamente para la detección de los contenidos pedopornográficos", en la práctica eso es "técnicamente imposible".

El responsable de la división de tecnologías de RSF, Vincent Berthier, insiste en que exigir la supervisión de las mensajerías en línea, aunque sea teóricamente solo para descubrir esos contenidos delictivos, significa en la práctica "hacerlas inútiles y organizar una vigilancia masiva".

A su parecer, el Ejecutivo comunitario no se preocupa de las consecuencias que tendría para la protección de las fuentes y para la confidencialidad del trabajo periodístico.

Por eso, sugiere que el control se haga caso por caso, sobre la base de investigaciones que se desarrollen en un marco de garantías democráticas.

Sólo así se respetaría "un principio fundamental como el de la protección de las fuentes", según RSF.

La organización recuerda que las mensajerías encriptadas son "herramientas indispensables" para los periodistas que quieren proteger a sus fuentes. Eso ocurre especialmente en países no democráticos o sin libertad de prensa o expresión. 

Esa cuestión del acceso al cifrado de las mensajerías forma parte de una amplia propuesta legislativa de la Comisión Europea para que las compañías de internet tengan la obligación de detectar y eliminar contenidos de abuso sexual a menores en la red, además de informar a las autoridades.

Para que entre en vigor, es necesario que el Parlamento Europeo y el Consejo, que son colegisladores en la UE, alcancen un acuerdo sobre el texto final.