París, Fra.- Las autoridades francesas descartaron el móvil terrorista en el asesinato en la Vendée del párroco Olivier Maire, supuestamente a manos de un ruandés de 40 años que tenía problemas psiquiátricos y ya estaba investigado como el autor de un incendio en la catedral de Nantes en 2020.
“No tenemos un móvil terrorista” en este momento, dijo a la prensa el fiscal adjunto de La Roche-sur-Yon, quien confirmó que el hecho se investiga como “homicidio voluntario”.
Emmanuel A. permanecía bajo control judicial cuando se entregó este lunes a la Gendarmería de Mortagne-sur-Sèvre (oeste de Francia), a una quincena de kilómetros de la comunidad religiosa de Montfortains en la localidad de Saint-Laurent-sur-Sèvre, donde fue asesinado el religioso.
Se investiga la manera en la que murió. Su cuerpo fue encontrado en su cuarto.
El ciudadano ruandés tenía problemas psiquiátricos y acababa de salir de un hospital mental, el pasado 29 de julio.
Antes de estar bajo control judicial -que permite una restringida libertad de movimientos-, había estado arrestado casi un año de manera temporal por su supuesta vinculación con el incendio en la basílica de Nantes, en julio de 2020. Allí había ejercido como monaguillo.