Leópolis, Ucrania.- Las fuerzas rusas atacaron el jueves con fuego de artillería un instituto de investigación nuclear en Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania, causando que varios edificios se incendiaran, informó el jueves Anton Gerashchenko, asesor del Ministerio del Interior de Ucrania.
Un obús cayó en un edificio donde hay equipo que podría liberar radiación si resultara dañado, dijo Geraschenko. Según la oficina del presidente, no se han registrado cambios en la radiación ambiental. Los bomberos lograron sofocar los incendios.
Las fuerzas rusas ya han tomado dos plantas nucleoeléctricas en Ucrania, situación que ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad en las instalaciones atómicas.
“Disparan a civiles”
Algunos de los más de 2 millones de refugiados que han salido de Ucrania y comenzaron a dispersarse por Europa, y más allá, son portadores de testimonios valiosos para presentar un caso de presuntos crímenes de guerra.
“Fue muy escalofriante”, contó Ihor Diekov, uno de los muchos que cruzaron el río Irpín, a las afueras de Kiev, por las resbaladizas tablas de un puente improvisado luego de que los ucranianos volaran el de concreto para ralentizar el avance ruso.
Escuchó disparos mientras cruzaba y vio cadáveres a lo largo del camino.
“Los rusos prometieron un corredor (humanitario) y no cumplieron. Estaban disparando a civiles”, afirmó. “Esto es absolutamente cierto. Yo fui testigo. La gente tenía miedo”.
“Sí, vi cadáveres de civiles”, dijo Ilya Ivanov, quien llegó a Polonia después de huir de un pueblo en las afueras de Sumy por donde avanzaban las fuerzas rusas. “Disparan con ametralladoras”.
Se han anunciado más salidas para el jueves, mientras la desesperada población trata de abandonar ciudades en las que la comida, el agua, los medicamentos y otros productos artículos de primera necesidad se estaban agotando.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, dijo el jueves que alrededor de 2 millones de personas, “uno de cada dos” habitantes de la ciudad, habían abandonado la zona metropolitana.
Se cree que miles de personas han muerto en toda Ucrania, tanto civiles como soldados, desde que las fuerzas rusas invadieron el país hace dos semanas. Funcionarios municipales de la asediada ciudad portuaria de Mariúpol han dicho que 1.200 residentes fueron asesinados allí, tres de ellos en el bombardeo de un hospital infantil. En la segunda ciudad más grande del país, Járkiv, la fiscalía reportó 282 decesos de residentes, incluyendo varios niños.