Rusia bombardea provincia de Idlib

Turquía, Irán y Rusia llaman a la deposición de las armas de los grupos armados

Beirut, Líbano.- Aviones rusos bombardearon la provincia siria de Idlib, último bastión opositor en Siria, en un día en el que se ha celebrado una decisiva reunión en Teherán en la que Rusia, Turquía e Irán han llamado a la deposición de las armas de los grupos armados en la región para evitar una tragedia humanitaria.

“Hoy ha habido intensos bombardeos rusos contra los civiles en Jan Shijún y otras zonas en el norte de Hama, mientras se celebra la cumbre entre Turquía, Rusia e Irán de la que no saldrá nada tangible”, dijo a Efe el portavoz de la alianza rebelde Frente Nacional para la Liberación, Nayi Abu Huzaifa.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que las fuerzas rusas, aliadas del régimen de Damasco, lanzaron una veintena de ataques aéreos contra el sur de Idlib, según dijo a Efe el director de la ONG, Rami Abderrahman.

Aseveró que los bombardeos causaron la muerte de un civil y de cuatro islamistas pertenecientes al Movimiento Islámico de los Libres del Sham, una de las facciones armadas que operan en Idlib junto a la Organización de Liberación del Levante, la exfilial siria de Al Qaeda, entre otras.

La ONG, cuya sede está en Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores en el terreno, aseguró que los ataques se dirigieron en concreto contra el pueblo de Al Habit, donde los rusos destruyeron una de las sedes de los Libres de Sham, así como en la localidad de Jan Shijún y en Tel Aas.

En paralelo a estos bombardeos, en Teherán se ha celebrado una decisiva reunión entre los mandatarios de Rusia, Irán y Turquía para abordar la suerte de Idlib, ante una probable ofensiva que se lanzará pronto sobre la región, en la que viven tres millones de personas, una gran parte desplazados de otros feudos rebeldes.

En respuesta a los bombardeos, diez personas, entre ellas tres niños, murieron por cohetes lanzados desde zonas rebeldes hacia un pueblo controlado por Damasco en la provincia de Hama, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El ataque tuvo como objetivo la población de Maharda, controlada por el régimen sirio y de mayoría cristiana, situada en el norte de Hama (centro de Siria), una acción en el que una madre y sus tres hijos perecieron, así como otras cinco mujeres y un hombre, según esta ONG.