Según Rusia, EU planteó la iniciativa únicamente como un “pretexto” para justificar una posible acción militar, pues sabía que Moscú no iba a aceptarla.
La resolución propuesta por Estados Unidos preveía la puesta en marcha de un nuevo órgano internacional que investigue y atribuya responsabilidades por el uso de armas químicas en Siria.
EU y otros países llevan insistiendo en la necesidad de establecer una investigación de este tipo desde el pasado noviembre, cuando Rusia vetó la continuidad del mecanismo conjunto de la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) que tenía ese mismo cometido.
Moscú defendía que ese mecanismo era parcial y no tenía credibilidad, después de que los expertos señalasen al régimen sirio como responsable de varios ataques químicos en los últimos años.
Rusia respondió a la propuesta estadounidense sometiendo a votación su propia iniciativa para crear un nuevo mecanismo de investigación, que fue rechazada por el Consejo de Seguridad.
El supuesto ataque de Duma será investigado sobre el terreno por una misión de la OPAQ, pero esa organización no dispone a priori de mandato para determinar quién estuvo detrás de lo ocurrido, sino únicamente para analizar los hechos.