Santiago, Chile.- La que comenzó como una marcha de estudiantes y grupos sindicales volvió a convertir el lunes a Santiago de Chile, donde viven siete de los 18 millones de habitantes del país, en un campo de batalla. Policías reprimieron con gases lacrimógenos las protestas que comenzaron hace cuatro días por un alza de tarifas en el subterráneo, y que hasta ahora han dejado 11 muertos.
Imágenes de la televisión mostraron el avance los camiones lanza agua de los carabineros -la policía- avanzando por las calles del centro de Santiago mientras uniformados arrojaban gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. De fondo se escuchaban detonaciones. Un fotógrafo de The Associated Press constató que al menos una persona resultó herida en los enfrentamientos.
En la Plaza Italia, el principal punto de manifestación de los santiaguinos, miles de personas que resistieron la represión policial volvieron a reagruparse y protagonizaban una gigantesca protesta que más allá de las demandas de los estudiantes para que se rebaje la tarifa del subterráneo ahora piden mejores salarios, rebajas en precios de medicamentos y mejores pensiones, entre otras exigencias.
La presión social llevó al presidente Sebastián Piñera a anular el alza de 1,12 a 1,16 dólares en el subterráneo, decisión ratificada el lunes por el congreso. Se hará efectiva cuando el mandatario la firme y publique en el diario oficial, en los próximos días.
La víspera Piñera dijo que el país está “en guerra” contra un enemigo poderoso.
Los muertos en los disturbios se elevaron a 11 el lunes, informó el ministro del Interior, Andrés Chadwick, que precisó que 10 fallecieron calcinados y uno fue baleado por militares.
Las protestas llevaron a suspender las operaciones de buena parte del metro y el gobierno reforzó con 465 autobuses del transporte público.
Los ataques al subterráneo dañaron 85 estaciones, el 85% de la red que diariamente transporta a 2,4 millones de personas y que el lunes tenía funcionando parcialmente una de seis de sus líneas. Las otras cinco tardarán semanas o meses en ser restablecidas.