“Nosotros creemos que él está mal ahora y eso también puede afectar cómo lo defendemos, si lo podemos defender, si él tiene competencia para seguir adelante”, declaró Eduardo Balarezo, abogado de Guzmán, a la salida de una vista oral celebrada en un tribunal de Nueva York.
Este martes, el Chapo, ataviado con un uniforme carcelario azul y una camiseta anaranjada debajo, compareció ante el juez con una expresión serena y no dejó de observar en la primera fila a su esposa, Emma Coronel Aispuro, quien aseguró a los reporteros que le preocupa la condición de salud de Guzmán.
“Mi preocupación es nada más su salud, porque sé que está muy mal psicológicamente, que se siente muy mal por lo que me han dicho los abogados y es lo que me preocupa: ¿Cómo va a llegar a un juicio bien si él está mal de salud?”, afirmó Coronel.
El juez fijó el 18 de mayo como plazo para que la fiscalía complete el recaudo de pruebas, mientras que entre finales de julio y comienzos de agosto se aplicarán los cuestionarios a entre 800 y 1.000 personas para elegir al jurado, cobijado por el anonimato.