Washington.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó a casi 50.000 personas en julio, la cifra mensual más alta durante el segundo gobierno del presidente Donald Trump.
La cifra muestra que el gobierno sigue impulsando su agenda de deportaciones masivas pese a un cambio de enfoque a principios de este año: pasó de operativos de alto perfil en grandes ciudades estadounidenses que provocaron indignación pública a arrestos que han atraído menos atención, pero que así han sido disruptivos.
La cifra de 49.571 arrestos en julio representa un salto del 15% frente a los 43.021 del mes anterior y un incremento del 70% respecto de los 29.241 de febrero tras las redadas en Minnesota, según datos gubernamentales que el ICE proporcionó al Deportation Data Project de la Universidad de California, Berkeley, y que fueron analizados por The Associated Press.
Como parte del aumento de los arrestos en las últimas semanas, agentes del ICE han realizado detenciones en controles de tráfico. Han dependido cada vez más de socios de las fuerzas del orden estatal y locales que están asumiendo tareas de control migratorio. Y han comenzado a arrestar a personas de Haití a quienes se les han retirado las protecciones contra la deportación.
Texas y Florida concentraron casi 20.000 de los arrestos de julio, una señal de cuán importantes se han vuelto esos estados para la agenda de deportaciones masivas del gobierno de Trump.