Seúl, Corea del Sur.- Un simpatizante del presidente surcoreano Yoon Suk-yeol, relevado de sus funciones por su fugaz declaración de la ley marcial pero aún en el cargo mientras se estudia la legalidad de su destitución, se encuentra en estado crítico tras prenderse fuego a lo bonzo este viernes, informó la policía.
El hombre, de 79 años, se prendió fuego en la azotea de un edificio cercano al ayuntamiento de Seúl en torno al mediodía, desde donde fue trasladado a un hospital, según detalles publicados por la agencia local de noticias Yonhap.
Llevaba en su poder material impreso denunciando a la oposición y mostraba apoyo por el depuesto presidente Yoon, según dicho medio.
El suceso tuvo lugar el mismo día que un tribunal del país ordenó liberar de prisión a Yoon, que permanece detenido desde mediados de enero en relación a la investigación por insurrección a la que está siendo sometido por su breve declaración del estado de excepción.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl determinó que el arresto del presidente ha excedido el período legal y que su procesamiento se llevó a cabo fuera del plazo de detención, por lo que ordenó que fuera puesto en libertad.
El Constitucional tiene hasta junio para decidir si confirma la destitución, aunque se espera un fallo antes de abril, debido a la inminente expiración del mandato de dos de sus ocho magistrados el día 18 de ese mes, y los medios locales especulan que la sentencia podría conocerse a mediados de marzo.