Los restos de George Harvey Gibson, electricista, fueron inhumados con todos los honores en el Cementerio de Inglewood Park cerca de Los Ángeles.
Gibson, oriundo de Kansas, estaba en el USS Oklahoma cuando el barco fue atacado por la aviación japonesa el 7 de diciembre en 1941 en Hawai. El marinero, que tenía 20 años, estuvo entre los 429 miembros de la tripulación que murieron en el ataque. Su cadáver estuvo clasificado como irrecuperable.
La Agencia de Defensa de Estados Unidos para la Contabilización de Prisioneros de Guerra y Desaparecidos en Acción anunció en febrero que el cadáver de Gibson fue finalmente identificado gracias a las pruebas de ADN.