Serbios definen hoy su futuro

Las elecciones estaban marcadas por las denuncias de coacciones y restricción del voto

Belgrado.- Las elecciones legislativas en Serbia, las más trascendentales en un cuarto de siglo, se celebran tras una campaña que, según analistas y ONG independientes, ha estado llena de amenazas y coacciones a votantes, dudas sobre la composición del censo o campañas de intimidación a observadores independientes.

“Estamos muy lejos de tener unas elecciones libres y justas”, es la conclusión que compartía recientemente con varios medios, entre ellos EFE, Vukosaba Crnjanski, directora de la ONG Centro para la Investigación, Transparencia y Responsabilidad (CRTA).

Esta ONG, premiada internacionalmente por promover la democracia y los derechos humanos en Serbia, publicó en octubre un análisis sobre las elecciones, adelantadas por el expresidente y ahora candidato a primer ministro, el populista nacionalista Aleksandar Vucic, tras dos años de protestas.

Según CRTA, el derecho al voto está siendo restringido “mediante vigilancia ilegal, intimidación y violencia”.

Por un lado, la Policía ha intervenido los teléfonos de miembros de la Lista de Estudiantes, la candidatura creada por universitarios y a la que algunos sondeos dan opciones de acabar el domingo con los12 años de Vucic en el poder.

Además, los observadores de CRTA han documentado al menos 49 agresiones físicas a ciudadanos durante las tres primeras semanas de campaña y denuncian maniobras de intimidación del Gobierno y sus medios afines, que acusan a la oposición de preparar el caos para la jornada electoral.

El sesgo de las principales televisiones en favor del partido SNS, de Vucic, con un 85 % del tiempo de pantalla frente al 15 % de la oposición, y las campañas de difamación son otras de las irregularidades que destaca el informe de CRTA.

Vucic aspira en estas elecciones a prolongar sus doce años como hombre fuerte de Serbia, primero como primer ministro hasta 2017 y luego como presidente hasta el mes pasado, cuando dimitió para postularse de nuevo para liderar el Gobierno.

Los universitarios llevan dos años liderando una protesta ciudadana que comenzó tras el derrumbe, en noviembre de 2024, de un voladizo en una estación de tren que acababa de ser renovada por empresas chinas, en el que murieron 16 personas.

De la exigencia inicial de explicaciones sobre cómo se había adjudicado y ejecutado la obra, la protesta se transformó en un movimiento de denuncia de la corrupción y la deriva autoritaria, con las manifestaciones más numerosas jamás vistas en Serbia.