Reno, Nevada.- Mientras cientos de personas protestaban en su contra, el secretario de Justicia, Jeff Sessions, defendió el lunes las políticas de inmigración del gobierno del presidente Donald Trump, pidió actuar al Congreso y afirmó que muchos menores fueron traídos a la frontera por miembros de grupos delictivos violentos.
En un discurso ante una conferencia sobre seguridad escolar en Nevada, Sessions dijo que la crisis en la frontera es una “situación difícil y frustrante” que obliga al Congreso a actuar.
“Efectivamente ha recaído en los menores gran parte de la carga de las deficiencias de nuestro sistema de inmigración”, declaró el funcionario ante la Asociación Nacional de Agentes de Recursos Escolares en Reno.
Sessions dijo que más de 80% de los menores que cruzan la frontera vienen solos, sin padres ni tutores, y a menudo son “enviados con un traficante pagado. Sólo podemos imaginar cuántos no logran llegar a nuestra frontera en este
peligroso trayecto”.
Señaló que la alternativa de fronteras abiertas es “radical y peligrosa”.
Dijo que se descubrió a cinco menores en la frontera que llevaban en conjunto 15 kilogramos (35 libras) de fentanilo, el poderoso opioide sintético responsable de muchas muertes por sobredosis en Estados Unidos.
Los cárteles del narcotráfico “se aprovechan de nuestra generosidad y también aprovechan a los menores para contrabandear sus drogas a nuestro país”, agregó.
Afuera del hotel casino donde Sessions pronunciaba sus palabras, más de 200 manifestantes opuestos a las políticas de inmigración del gobierno obstruyeron una transitada avenida.
Una coalición de activistas religiosos, sindicales y de derechos portaban pancartas y tambores, y se les unió un grupo de mariachi.
Los manifestantes coreaban “Jeff Sessions, no puedes esconderte. Reno ve el lado horrible que tienes”. Muchos portaban pancartas que decían “los menores no son un asunto político” y “juicio político al rey chiflado”.