Madrid, Esp.- La madre de Mohamed Atta, considerado uno de los cerebros de los atentados terroristas del 11-S, espera veinte años después que su hijo aparezca vivo, según ha confesado al diario español El Independiente.
“Como madre, creo que mi hijo sigue vivo porque no acepto su muerte”, asegura Bozaina, de 79 años, a este medio digital desde El Cairo.
El egipcio Mohamed Atta tenía 33 años cuando estrelló un Boeing 767 de Américan Airlines contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, que pilotaba en uno de aquellos atentados suicidas tras haberlo secuestrado junto a otros terroristas de Al Qaeda.
Dos décadas después, su madre decidió hablar para El Independiente: “Mi hijo no pudo ser capaz de hacer las cosas que dicen que hizo”.
“Que Alá lo devuelva si está vivo”, asegura después de haber visto la vuelta de los talibanes al poder en Afganistán.
“Supliqué a Alá para que mi hijo fuera uno de ellos y pudiera al final volver a casa”, afirma Bozaina sobre lo que pensó al ver las imágenes de los talibanes en agosto.