Sigue el difícil rescate en Nepal

Sube cifra de muertos por la inundación en frontera entre Nepal y China a casi 600 personas

Katmandú, Nepal.- Los rescatistas sacaron el viernes a sobrevivientes cubiertos de un lodo marrón oscuro y helicópteros trasladaron a personas varadas a zonas seguras al tiempo que Nepal y China se apresuraron a responder a las catastróficas inundaciones arrepentidas que se han cobrado la vida de casi 600 personas y dejaron casi 2,500 desaparecidos.

El ejército de Nepal se movilizó para ayudar a rescatar a más de 100 personas que se creen están atrapadas dentro de un túnel en una planta hidroeléctrica ubicada en el distrito más afectado del país. Igual que en otras partes de la zona del desastre, su trabajo se vio complicado por las gruesas capas de lodo que cubrían el lugar.

El equipo de rescate que descendió en rápel bajó a la zona del cruce fronterizo, antes muy concurrida, desde laderas boscosas de montaña, reportó la televisión estatal China Central Television.

“Hasta donde puedo ver, no hay nada más que escombros”, dijo a los medios estatales el funcionario de rescate Zou Mingqi. La zona donde los viajeros pasaban por el control fronterizo para entrar o salir de China quedó aplanada y convertida en un área lodosa, según imágenes satelitales.

La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal indicó que la cifra de muertos en el país subió a 579. Más tarde, la policía de Nepal elevó el número de fallecidos a 553. Mientras que en el lado chino de la frontera, donde la cifra de víctimas mortales se incrementó a siete el viernes, había poca información sobre los sobrevivientes, y la prensa estatal mostró evacuaciones de aldeas y los esfuerzos de los líderes por dirigir el operativo de ayuda.

Más de 3,700 personas han sido rescatadas en Nepal hasta ahora. Por su parte, el número de personas cuyo paradero se desconocía en el país casi se duplicó a 1,924 a medida que se añadían más residentes locales al recuento. Los medios estatales de China publicaron que 554 personas estaban desaparecidas del lado chino. Cientos de ellas eran extranjeras que estaban en la zona para trabajar, hacer excursiones o peregrinar a un monte sagrado.

En otros acontecimientos, Nepal revirtió el viernes una decisión anterior y anunció que permitirá que equipos y expertos extranjeros ayuden en las labores de rescate, aparentemente bajo presión de otros países, especialmente de aquellos cuyos ciudadanos están en paradero desconocido, informó un importante periódico en inglés, The Kathmandu Post.

Esperan rescate

Los rescatistas del ejército de Nepal trabajaron para ayudar a más de 100 personas que se creen que estaban atrapadas por el lodo espeso en un túnel en el distrito de Rasuwa, que forma parte del Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1. El ejército detalló que hasta ahora ha rescatado a 350 personas del túnel.

Videos mostraban a los equipos ayudando a un hombre, cubierto de un lodo marrón oscuro, a salir del túnel tirando y empujando. “Es complicado encontrar los puntos de entrada y salida del túnel porque todo ha quedado cubierto de lodo”, afirmó Basnet.

Asimismo, la agencia de gestión de desastres nepalí informó que 3,253 personas han sido evacuadas por aire en helicóptero desde la zona de la catástrofe.

Las labores de búsqueda y rescate han contado con un gran apoyo financiero de países vecinos, incluidos países pequeños y más pobres como Sri Lanka, aseveró Kanni Wignaraja, directora regional para Asia y el Pacífico de la agencia de desarrollo de Naciones Unidas.

“Tormenta negra”

Los científicos que han estudiado las imágenes satelitales indicaron que el lecho rocoso situado debajo de un glaciar en lo alto de la región del Himalaya se vino abajo, llevándose consigo parte del glaciar. El desprendimiento de rocas fue tan extremo que alcanzó una magnitud 5.2 en una medición sísmica. Las rocas y el agua del deshielo aumentaron el caudal de los ríos en los valles de abajo, provocando un torrente de agua que arrastró edificios, puentes y tierra en el Tíbet y Nepal.

El agente de aduanas Karbir Gaire es uno de los sobrevivientes en Timure, el pueblo nepalí más cercano a la frontera con China, donde vivían unas 1,500 personas.

Gaire llegó a su oficina alrededor de las 8:00 de la mañana del miércoles y estaba trabajando cuando sintió por primera vez que el suelo temblaba.

“Justo después del temblor, noté una tormenta negra que venía hacia nosotros”, recordó desde Katmandú, donde está de vuelta con su familia. “Todos empezamos a correr de inmediato y, en cuestión de segundos, estábamos subiendo la colina al lado opuesto de nuestro edificio de oficinas. Creo que esos 10 segundos más o menos nos salvaron a algunos”. Quince compañeros de Gaire han desaparecido.

La junta de turismo de Nepal señaló que entre los desaparecidos hay más de 500 extranjeros.

Cerca de 90 estadounidenses seguían en un paradero desconocido. Algunos de los desaparecidos podrían haber estado participando en una peregrinación al monte Kailash, en el Tíbet, un sitio sagrado para hindúes y budistas.