Sindicatos franceses convocan huelga nacional por salarios y apoyo estudiantil

Los sindicatos organizan 260 concentraciones en Francia para exigir aumentos salariales y respaldar a estudiantes.

PARÍS (AP) — Los sindicatos franceses unirán fuerzas el jueves en huelgas y manifestaciones en todo el país en demanda de salarios más altos y en apoyo al movimiento de protesta de estudiantes de secundaria, lo que añade una nueva presión sobre el atribulado gobierno.

Tras más de un mes de protestas regulares y multitudinarias en toda Francia, se esperan de nuevo grandes concentraciones en París, Lyon y Marsella, con la probable participación de cientos de miles de personas. Los sindicatos dijeron que habrá alrededor de 260 concentraciones en todo el país contra el aumento del costo de la vida.

Cientos de escuelas secundarias estaban cerradas o no podían dar clase, algunas por las protestas y otras porque los docentes se sumaron a la huelga. El transporte público sufrió importantes interrupciones. En la ciudad de Estrasburgo, en el noreste del país, la policía advirtió a la gente que fuera extremadamente cautelosa cerca de ciertas escuelas.

La policía está preparada, pero la violencia vuelve a estallar

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, dijo que se desplegarán 70.000 policías, respaldados por vehículos blindados, drones y helicópteros. La policía ha sido criticada por herir a manifestantes con tácticas de fuerza bruta.

Muchas de las manifestaciones se han visto empañadas por la violencia, en su mayoría cometida por alborotadores enmascarados que no apoyan las demandas de los estudiantes o los trabajadores.

Las autoridades de la región occidental de Bretaña dijeron que "individuos enmascarados" intentaron cortar carreteras en la ciudad de Rennes el jueves. Jóvenes, a menudo acompañados por adultos, cometieron "graves actos de violencia" como el lanzamiento de bolas de acero a la policía.

Los sindicatos quieren lanzar una advertencia

En un comunicado conjunto, los principales sindicatos de Francia advirtieron que el país está al borde de una recesión y que los planes de despidos se multiplican: "El combustible, los alimentos, el alquiler, el gas, la electricidad... todo sube excepto los salarios y las pensiones", manifestaron.

Francia está sumida en la deuda y tiene uno de los peores desempeños económicos de Europa, junto con Italia y Bélgica.

Los sindicatos pusieron sobre aviso al gobierno del presidente Emmanuel Macron y a los empresarios.

"La ira es inmensa", señalaron. "La situación en este país es frágil. Los apremiantes desafíos sociales y ambientales deben abordarse sin demora".

Antes de la huelga, el gobierno había estado negociando con los sindicatos —un escenario habitual en la política francesa— con la esperanza de limitar los disturbios, que han derivado en el peor malestar civil en Francia en años.

Las protestas entran a la campaña electoral

El movimiento surgió a partir de una protesta por la falta de personal en una escuela secundaria al sureste de París en septiembre y se extendió a nivel nacional, atrayendo a estudiantes que exigen más financiamiento para la educación y a trabajadores que buscan ayuda ante el aumento vertiginoso del combustible y otros costos y que exigen mejores pensiones.

Las concentraciones se producen mientras se intensifica la campaña electoral para reemplazar a Macron como presidente el próximo mayo, y los partidos han estado sacando provecho político del movimiento. De acuerdo con la Constitución, Macron no puede optar a un tercer mandato presidencial consecutivo. La candidata de extrema derecha Marine Le Pen es la favorita para ganar.

Algunos de los candidatos, incluido el veterano agitador de extrema izquierda y anticapitalista Jean-Luc Mélenchon, tienen soluciones radicales, pero parecen difíciles de implementar, según Paul Smith, profesor asociado de historia y política francesa en la Universidad de Nottingham, en Inglaterra.

"Hay una sensación de frustración absoluta ante el fracaso del gobierno para funcionar", dijo Smith a The Associated Press. "Quienquiera que gane la elección presidencial va a tener una pila de problemas que afrontar".

"Es muy difícil ver exactamente hacia dónde van las cosas", señaló.