"Si no hay respuesta, las protestas se radicalizarán", afirman.
En este contexto, los líderes de la policía y el ejército han anunciado el fortalecimiento del cordón de seguridad en el centro de la capital con la instalación de barreras y vallas de contención.
"Estamos tomando las precauciones necesarias para garantizar la seguridad de la Plaza Murillo", declaró el subdirector de la policía, Martín Gálvez. "Esperamos que los manifestantes se abstengan de las acciones anunciadas. La policía boliviana está vigilante y preparada para cualquier situación", agregó.
El presidente Paz anunció ayer una remodelación del gabinete con el objetivo de fomentar la "reconciliación" con sectores de la sociedad civil dispuestos a dialogar, y de implementar una política económica "más inclusiva" tras el impacto inicial aplicado para estabilizar la economía.