La Presidencia siria anunció este martes su intención de estrechar lazos con las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, después de que su aliada Rusia reconociese la víspera la independencia de esos territorios.
"Siria afirma que está preparada para trabajar en construir y reforzar relaciones con las repúblicas de Lugansk y Donetsk en un contexto de intereses comunes y respeto mutuo", indicó el órgano presidencial del país árabe en un comunicado.
De acuerdo con la nota, el mandatario sirio, Bachar al Asad, ya mostró su disposición a reconocer a Donetsk y acordó poner los cimientos para crear lazos bilaterales con ella durante la visita de una delegación parlamentaria rusa a Siria a finales del pasado diciembre, en la que también participaron representantes de la región ucraniana.
La Presidencia siria argumentó su postura en que la crisis con Kiev ha sido "creada por los países occidentales", encabezados por Estados Unidos, para "dividir a la gente y socavar la seguridad nacional rusa", por lo que Damasco continuará "confrontando" sus políticas y oponiéndose a la "hegemonía".
Esta mañana, el ministro de Exteriores de Siria, Faisal al Miqdad, de visita oficial en Moscú, anunció durante una conferencia organizada por el centro investigador Club de Debate Valdái que su país respalda el reconocimiento ruso de los territorios separatistas y que "cooperará" con ellos.
En su intervención, el jefe de la diplomacia denunció que Occidente está actuando "contra Rusia" de forma "similar" a como lo hizo "contra Siria durante la guerra", al insistir en su retórica de que Estados Unidos y otros países "apoyan el terrorismo" en la nación árabe, de acuerdo con la agencia oficial de noticias siria SANA.
El viaje de Al Miqdad a Moscú, uno de los principales aliados del Gobierno sirio y país que desde 2015 le apoya militarmente en la guerra civil, se produce apenas una semana después de que el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, se reuniese con Al Asad durante una visita a Damasco.
El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el lunes el reconocimiento de Donetsk y Lugansk después de recibir una solicitud de los líderes separatistas prorrusos en sendos territorios y después de que la Duma o Cámara baja le enviara una resolución para instarle a ello, en una decisión que ha provocado un fuerte rechazo internacional.
Desde 2014, los separatistas prorrusos se enfrentan con el Ejército ucraniano en un conflicto en el Donbás.