San Salvador.- El régimen de excepción, una medida impulsada por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para combatir a las pandillas en El Salvador en una llamada “guerra” contra estas bandas, cumple este viernes cuatro años de vigencia entre el respaldo por la reducción “histórica” de homicidios en el país, denuncias de violaciones a derechos humanos y muertes en cárceles.
Esta polémica medida fue aprobada el 27 de marzo de 2022 por la Asamblea Legislativa, dominada por el gobernante partido Nuevas Ideas (NI), como medida extraordinaria tras un fin de semana con más de 80 homicidios.
Bukele, cuya respuesta a dicha ola de homicidios le granjeó su reelección inmediata a pasar la prohibición constitucional, y su gabinete de Seguridad aseguran que el régimen permitió combatir a las maras, liberar territorios del dominio de estas organizaciones y reducir los homicidios, considerado por años como uno de los más violentos del mundo.
Organizaciones humanitarias contabilizan al menos 6,889 denuncias de víctimas de violaciones de derechos humanos, con la detención arbitraria con el 98 % de los casos, siendo vinculados al 75 % de los atropellos los policías.
Samuel Ramírez, representante del Movimiento de Víctimas del Régimen, señaló en declaraciones a EFE que se cumplen “cuatro años de venir luchando para que se haga justicia y se liberen a los inocentes y no vemos ninguna respuesta, y lo que vemos del Gobierno es un silencio total, ataques y un régimen que elimina derechos humanos y garantías fundamentales”.
A pesar de haber combatido a las pandillas, según el Ejecutivo, el Congreso aprobó el jueves la prórroga 49 del régimen.