Sobrevivientes, a “El Lodazal”

Una comunidad construida por inmigrantes de haitianos

ÁBACO, Bahamas.- Llevando maletas vacías, cubos de plástico y mochilas, aturdidos sobrevivientes del huracán Dorian regresaron a su empobrecido barrio de las Bahamas con la esperanza de recuperar algunas de sus pertenencias empapadas.

Una comunidad muy pobre, con calles sin pavimentar, conocida como “El Lodazal” fue construida por miles de inmigrantes haitianos hace décadas. Dorian arrasó con este vecindario en cuestión de horas, destrozando refugios y haciendo volar a kilómetros de distancia trozos y láminas de madera.

Un helicóptero zumbaba el jueves mientras la gente buscaba entre escombros y evitaba un cadáver atorado bajo la rama de un árbol cerca de láminas de metal corrugado, con las manos estiradas hacia el cielo. Era uno de al menos nueve cuerpos que la gente vio en el área.

“Nadie ha venido por ellos”, dijo Cardot Ked, un carpintero haitiano de 43 años que ha vivido casi la mitad de su vida en Ábaco. “Si pudiéramos llegar a la otra isla, es lo mejor que podríamos hacer”.

Ked era una de las miles de personas que buscaban ayuda con desesperación tras el paso el huracán. Con vientos de hasta 295 kilómetros por hora (185 millas por hora) y lluvias torrenciales, el huracán arrasó con las viviendas en las islas de Gran Bahama y Ábaco, donde habitan unas 70.000 personas. El paso de la tormenta desató una extensa operación de búsqueda y rescate, así como un esfuerzo internacional para llevar alimentos, agua y medicinas a las víctimas.

La cifra oficial de fallecidos es de hasta ahora de 20 personas, pero seguramente aumentará.