Colombo, 20 abr (EFE).- Sri Lanka abrió este miércoles una investigación, bajo la presión de varios países, para esclarecer la muerte del manifestante ayer durante los choques entre la Policía y una turba que protestaba por la grave crisis económica.
"Hemos solicitado a la Comisión de Derechos Humanos (HRC) que lleve a cabo una investigación independiente e imparcial sobre el incidente. Queremos ser honestos y no queremos esconder nada debajo de la alfombra", informó el ministro de Relaciones Exteriores, G.L. Peiris, en una rueda de prensa en Colombo.
También lo anunció en Twitter el presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, quien aprovechó para instar a los manifestantes de abstenerse de la violencia durante las protestas, a las que tienen derecho a asistir.
La investigación por la muerte de este manifestante durante los enfrentamientos en Rambukkana, en el distrito central de Kegalle, donde también resultaron heridas 42 personas, se inicia después de que Estados Unidos, Reino Unido, Noruega, Canadá, Naciones Unidas y la Unión Europea expresaran su preocupación por la violencia desatada en el país tras varias semanas de protestas.
El país insular se encuentra en conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un préstamo de 4.000 millones de dólares con el que poder abordar la crisis económica en curso y, según aseguraron a Efe dos fuentes gubernamentales que pidieron el anonimato, la estabilidad política es esencial para poder optar a estos fondos.
Mientras, miles de personas continuaron manifestándose cerca de la Secretaría Presidencial para exigir la renuncia de Rajapaksa por la mala gestión para hacer frente a la severa crisis económica del país.
"Él ha hecho el mayor daño a este país. Ha utilizado a las personas como conejillos de indias para probar sus fantasías con abono orgánico y crisis económica", apuntó a Efe C. Amarapala, un manifestante.
A las protestas de hoy se sumaron algunos sindicatos gubernamentales y activistas, la mayoría vestidos de negro para expresar su descontento.
"No detendremos esta protesta hasta que el presidente renuncie y este gobierno renuncie. Necesitamos un cambio para asegurar un futuro mejor para nuestros hijos", dijo a Efe M. Kumara, otro asistente a las protestas que llenan las calles de Colombo desde finales de marzo.
La nación isleña se enfrenta a una crisis económica sin precedentes provocada, en parte, por su gran endeudamiento, la recesión económica durante la pandemia y una caída drástica de la actividad turística.
Sin divisas suficientes para adquirir alimentos, combustible y necesidades básicas, Sri Lanka entró hace meses en una espiral inflacionaria y de escasez, lo que llevó a que la semana pasada anunciasen la suspensión temporal del pago de su deuda externa.
Esta situación ha provocado escasez de bienes básicos, como combustible, artículos de primera necesidad y medicamentos esenciales.