Colombo, Sri Lanka.- Los manifestantes se retiraron el jueves de edificios gubernamentales de Sri Lanka, con lo que el país sumido en una profunda crisis económica entró en una tensa calma, y el asediado presidente Gotabaya Rajapaksa finalmente envió por correo electrónico la renuncia que los inconformes habían exigido.
Rajapaksa huyó del país el día anterior ante la presión de los manifestantes indignados por el colapso económico de la nación isleña. Presentó su renuncia un día después de lo que había prometido, según un funcionario.
Pero con una oposición dividida y confusión sobre quién está al mando, la solución a los muchos problemas del país no parece estar más cerca tras la salida de Rajapaksa. Además, el presidente ha hecho enfurecer más a las multitudes al nombrar al primer ministro como gobernante interino.
Los manifestantes han presionado para que ambos funcionarios se vayan de una vez y que un gobierno de unidad atienda las calamidades económicas que han provocado la escasez generalizada de alimentos, combustibles y otros productos de primera necesidad.
Al correr la noticia de la renuncia, multitudes entusiasmadas se reunieron cerca de la oficina presidencial para celebrar, bailaron, vitorearon y ondearon la bandera nacional, y dos hombres cantaron en un pequeño escenario.
“Es muy importante tener este tipo de validación”, dijo Viraga Perera, un ingeniero que ha estado en las protestas desde el mes de abril. “En la escala global, hemos encabezado un movimiento que derrocó a un presidente con uso mínimo de la fuerza y la violencia. Es una mezcla de victoria y alivio”.