Sri Lanka suspendió las clases el lunes en la capital, Colombo, y sus alrededores mientras los aguaceros provocaban inundaciones en muchos lugares de la nación insular.
Los intensos chaparrones del fin de semana sembraron el caos en muchas partes del país al inundar casas, campos y caminos. Tres personas se ahogaron y unas 134,000 se vieron afectadas. Las lluvias e inundaciones dañaron 240 viviendas y casi 7.000 personas fueron evacuadas. Se desplegaron soldados de la Marina y el Ejército para rescatar gente y repartir comida y otros productos básicos.