HONG KONG.- Un operador ferroviario suspendió los servicios en el tren expreso al aeropuerto de Hong Kong debido a una aglomeración de manifestantes prodemocracia en el lugar. Mientras, otra multitud se congregó ante el Consulado Británico para pedir a Londres que concediera la nacionalidad británica a los nacidos en la excolonia antes de su devolución a China.
Hong Kong ha asistido a marchas cada vez más tensas en los últimos tres meses. Comenzaron por oposición a una propuesta para reformar la ley de extradiciones, pero se han ampliado para incluir otras reivindicaciones como demandas de más derechos democráticos y peticiones de que la gobernante del territorio renuncie al cargo.
En las protestas del pasado sábado, los inconformes lanzaron bombas incendiarias a la sede del gobierno, mientras que la policía cargó contra la gente en un vagón de metro con porras y con aerosol de pimienta.
El domingo por la tarde, cientos de personas se reunieran en el aeropuerto en la isla de Chek Lap Kok y colocaron barricadas temporales en una terminal de autobuses. Una docena de policías vestidos de azul con cascos antimotines formaron una línea en un pasillo de acceso para mantenerlos fuera de la terminal.