Taipéi, Taiwán.- La principal agencia de espionaje de China está colaborando con pandillas criminales, empresas fantasma y otros socios dudosos para obtener información sobre las defensas de Taiwán, lo que ha supuesto un aumento significativo de las detenciones por presunto espionaje en la isla, según el buró de inteligencia de Taiwán.
El personal militar taiwanés, tanto en activo como retirado, es una preocupación especial, ya que suponen en torno a la mitad de los 64 presuntos espías llevados a juicio el año pasado, indicó. Esa cifra ha aumentado desde 16 en 2021 y 10 en 2022.
Según un informe publicado por el Buró de Seguridad Nacional de Taiwán, los agentes chinos han intentado utilizar el submundo taiwanés para canalizar fondos a aquellos con información para vender. Se buscan pandillas, muchas de las cuales con raíces previas a la división de 1949 entre las dos partes, así como usureros, empresas fantasma que pueden utilizarse para lavar fondos, sectas religiosas que a veces participan en actividades ilegales y grupos sin ánimo de lucro.