Manila, Filipinas.- Un potente terremoto de magnitud 7,8 con epicentro en el mar sacudió el lunes parte del sur de Filipinas, donde causó daños en edificios y en un importante puente de acceso en una gran ciudad del sur, provocó un apagón y generó un tsunami de 1 metro (3 pies) que llegó a costas cercanas. Al menos cuatro personas murieron y más de 200 resultaron heridas.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. pidió a la gente que se dirigiera de inmediato a áreas más altas en zonas del país vulnerables a un tsunami, y las autoridades de Indonesia y Malasia también emitieron advertencias a sus zonas costeras cercanas.
El terremoto del lunes —el más fuerte que ha golpeado a Filipinas este año— tuvo su epicentro en el mar, a unos 13 kilómetros (8 millas) al suroeste de General Santos, una ciudad de más de 700.000 habitantes donde se procesa atún y se efectúan otras actividades comerciales en la región de Mindanao, en el sur del país.
Numerosas réplicas siguieron al sismo del lunes a las 7:37 de la mañana, que se sintió en la cercana Malasia.
Al menos tres personas murieron y otras 130 resultaron heridas en General Santos, donde unos edificios pequeños se derrumbaron parcialmente y varias estructuras sufrieron grietas peligrosas.