MANILA, Filipinas.- Un tifón se alejó finalmente de Filipinas, donde dejó al menos siete muertos — en su mayoría por inundaciones y caída de árboles —, obligó al cierre de varios puertos y dejó a miles de pasajeros varados, dijeron las autoridades.
Ewiniar avanzó por la costa este del país el viernes en la noche y se mantuvo sobre las islas durante varios días, antes de virar hacia el noreste y alejarse del archipiélago. Todos los avisos de tormenta se levantaron el martes.
El cambio de dirección del meteoro libró a la densamente poblada capital, Manila, de su posible azote.
Ewiniar, llamado Aghon en el país, fue localizado por última vez el martes a unos 450 kilómetros (280 millas) al este de la localidad norteña de Basco, en la provincia de Batanes, con vientos sostenidos de 130 km/h (81 mph) y rachas de hasta 160 km/h (99 mph), según los meteorólogos del gobierno.
Al menos seis aldeanos se ahogaron en las crecidas o fallecieron tras ser golpeados por árboles durante el repentino aguacero en Quezon, la región más afectada, según la policía de la provincia. En Misamis Oriental, sur del país, una residente murió cuando un árbol golpeó el mototaxi en el que viajaba.