Kansas City, Missouri.- Ocho niños figuraron entre las 22 personas heridas de bala durante un tiroteo al concluir el desfile del miércoles, en el que una multitud vitoreó a los Chiefs de Kansas City por su victoria reciente en el Super Bowl.
Los disparos dejaron un muerto y provocaron que numerosos aficionados corrieran despavoridos para cubrirse, en otra celebración deportiva en Estados Unidos que es manchada por la violencia con armas de fuego.
Una radiodifusora KKFI identificó a la fallecida como una de sus trabajadoras, locutora de ascendencia mexicana.
La jefa de la policía de Kansas City Stacey Graves dio detalles de los fallecidos y lesionados, en una conferencia de prensa. Dijo que tres personas fueron detenidas y que, de acuerdo con las versiones que había escuchado, un grupo de aficionados capturó a un sospechoso. Sin embargo, Graves no pudo confirmar esa información.
“Estoy enojada por lo que sucedió hoy. La gente que vino a celebrar espera tener un ambiente seguro”, dijo la jefa de policía.
Las autoridades no revelaron detalles sobre la gente detenida o un posible móvil de los ataques. Graves dijo que se recuperaron algunas armas de fuego, pero no explicó de qué tipo.
La emisora KKFI informó en Facebook por la noche que su locutora Lisa López, conductora del programa “Taste of Tejano”, murió en el tiroteo.
“Este ataque sin sentido ha dejado a una familia y a esta comunidad de Kansas City sin una persona hermosa”, informó KKFI.
López Galván, cuyo nombre artístico era “Lisa G”, era una madre extrovertida, dedicada y muy conocida en la zona, coincidieron en señalar Rosa Izurieta y Martha Ramírez, dos amigas de la infancia que trabajaban con ella en una empresa de reclutamiento de personal.
Izurieta dijo que López Galván había asistido a un desfile con su marido y su hijo adulto, ferviente fanático de los deportes, quien recibió un disparo también.
El ataque ocurrió pese a que había más de 800 agentes policiales emplazados en el edificio de la estación ferroviaria y en la zona, incluidos los techos de varios edificios cercanos, dijo el alcalde Quinton Lucas.
Las zonas que habían estado atestadas de aficionados quedaron vacías tras el tiroteo. Varios policías y bomberos charlaban de pie detrás de un área acordonada con cinta amarilla.