MADISON, Wisconsin, EE.UU. (AP) — Un tiroteo policial ocurrido esta semana en Madison, la capital progresista de Wisconsin, puso el foco en divisiones raciales persistentes y profundas, lo que provocó cancelaciones y otros cambios en populares eventos veraniegos, al tiempo que manifestantes afirmaban que estaban decididos a mantener la presión pública para lograr cambios en Madison.
Impacto en la comunidad
Corey Ruiz, identificado como negro o latino en los registros judiciales de Wisconsin, murió baleado por un policía de Madison el miércoles, tras un breve forcejeo en una intersección del barrio más liberal de la ciudad, a pocos metros de una popular cooperativa de alimentos con 52 años de existencia.
Es la tercera vez desde 2012 que la policía de Madison dispara y mata a alguien en el mismo vecindario. El incidente ha reavivado los exhortos a reformas policiales y ha obligado a la ciudad a volver a enfrentar las exigencias de la comunidad negra para abordar asuntos de justicia racial.
La presión de los manifestantes y la simpatía hacia su causa también han llevado a la cancelación o alteración de muchos de los eventos veraniegos emblemáticos de Madison.
"Nuestra comunidad ha hablado alto y claro: esto NO puede continuar como si nada", publicó en Facebook el activista negro Clyde Mayberry el viernes, en medio de una serie de cancelaciones. "Sus decisiones han ayudado a garantizar que esta ciudad siga reconociendo el dolor, la pérdida y el llamado a rendir cuentas".
Los manifestantes salieron a las calles horas después del tiroteo, interrumpiendo un popular concierto al aire libre de la Orquesta de Cámara de Wisconsin en el Capitolio estatal, que atrae a unas 30.000 personas cada semana durante el verano.
El hecho refleja una división conocida en Madison, una ciudad más diversa que el estado en general, pero que sigue siendo 70% blanca. Los manifestantes, muchos de ellos negros, se colocaron frente a asistentes blancos al concierto sentados en mesas cerca del escenario, que costaban hasta 1.800 dólares alquilar por la noche.
Los organizadores del concierto cancelaron el evento.
Las amenazas de una protesta llevaron a la ciudad a posponer el jueves la gran inauguración de un nuevo mercado público, a pocas cuadras de donde ocurrió el tiroteo. También se canceló un popular festival del vecindario cercano al lugar del tiroteo, llamado AtwoodFest, que estaba previsto para comenzar el sábado, ante la posibilidad de protestas.
"Nuestra comunidad y nuestros vecinos de Marquette presenciaron otro horrible tiroteo en el que estuvo involucrado un policía, a sólo unas cuadras de la sede de nuestro festival, lo que nos deja con un profundo dolor y una ira justificada", escribieron los organizadores del festival. "En reconocimiento de lo que ha ocurrido con demasiada frecuencia en nuestra comunidad y en nuestro país en general, el AtwoodFest de este año, con el tema ´El latido del vecindario´, queda cancelado".
Y el mercado de agricultores del centro, muy concurrido y que atrae a unas 20.000 personas cada semana alrededor del edificio del Capitolio, cerró el sábado casi cuatro horas antes de lo habitual en solidaridad con los manifestantes.
"Lloramos junto a nuestra comunidad", publicaron en redes sociales los organizadores del mercado. "Y estamos de acuerdo: los negocios no pueden continuar como si nada".
Un puñado de manifestantes se presentó en el Capitolio cuando los vendedores desmontaban sus puestos alrededor de las 10:00 de la mañana
"No debería haber nadie pensando que esto es sólo otro sábado", resaltó Reba Bergmann, quien estaba sentada junto a Lilly Nimmer sosteniendo un cartel que decía "Justicia para Corey".
"No es una vida normal", expresó Nimmer. "Deberíamos estar más enojados. Deberíamos defender aquello en lo que creemos".
Charles Alt, de 30 años, respaldó la decisión de cerrar temprano.
"Es importante mantener el foco en la verdadera tragedia, que es que alguien fue asesinado", comentó Alt, que estaba comprando en el mercado. "Perder algo de tiempo de mercado, eso es triste, pero eso no es lo importante".
Pero Rodney Hathaway, que visitaba Madison desde Milwaukee, se mostró sorprendido por el cierre anticipado del mercado.
"Es ridículo", dijo. "Esto es el sustento de la gente. Es simplemente lamentable. Tenemos una temporada de verano tan corta para que estas personas vendan sus productos".
Acciones oficiales y reacciones
Las investigaciones sobre el tiroteo continúan. El abogado de derechos civiles Ben Crump, que representa a la familia Ruiz, sostuvo el viernes en una conferencia de prensa en el Capitolio que el policía que disparó debería enfrentar cargos penales.
El jefe policial de Madison, John Patterson, que es blanco, ha intentado calmar las tensiones, incluso permitiendo que los manifestantes tomaran el control de una conferencia de prensa que él encabezaba el jueves junto con el alcalde dentro de la sede central del Departamento de Policía en el centro de la ciudad.
Patterson respondió preguntas de manifestantes enfurecidos, uno de los cuales sostenía un cartel a pocos pies del jefe que decía: "los policías corruptos también merecen morir". Después que un manifestante lanzara un insulto a Patterson, el jefe respondió con calma: "Agradezco que estés aquí".