Tormentas intensas provocan evacuaciones y rescates en Uvalde, Texas

El gobernador Greg Abbott declaró desastre en decenas de condados por las lluvias.

UVALDE, Texas, EE.UU. (AP) — Las advertencias de evacuación cada vez más amplias y los rescates por la crecida de las aguas en Texas aumentaron el miércoles debido a las tormentas implacablemente intensas que convirtieron las carreteras en ríos, arrastraron vehículos y generaron un tornado a través de una transitada carretera interestatal en San Antonio.

Tornado en San Antonio y daños en la carretera interestatal

Hasta ahora, los guardabosques de Texas han participado en los rescates de más de 40 personas en las inundaciones, principalmente en el área del condado Uvalde, según una portavoz del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas.

Los meteorólogos advirtieron que las condiciones, que ya son peligrosas, probablemente empeorarían en algunas comunidades gravemente afectadas. El diluvio dejó caer casi 30 centímetros (un pie) de lluvia en algunos condados y puso bajo vigilancias de inundación a los habitantes de decenas de condados, incluidas partes de la región montañosa de Texas, donde las devastadoras inundaciones del verano pasado provocaron la muerte de más de 100 personas. Se prevé que algunas de las vigilancias de inundación permanezcan vigentes hasta la noche del viernes.

El Servicio Meteorológico Nacional informó que un tornado tocó tierra en la parte noroeste de San Antonio, cerca de la carretera Interestatal 10. Videos publicados en redes sociales mostraban lo que parecía ser un pequeño tornado. Edificios de apartamentos y otras propiedades resultaron dañados, dijeron autoridades locales.

No se han reportado muertes ni lesiones por el tornado o las inundaciones.

El servicio meteorológico indicó que podrían caer de 25 a 50 centímetros (10 a 20 pulgadas) de lluvia en algunas áreas antes de que las tormentas se alejen.

Hasta la noche del miércoles, poco más de 6 millones de residentes en 57 condados de Texas estaban bajo una vigilancia de inundación emitida por el Servicio Meteorológico Nacional y programada para mantenerse hasta las primeras horas de la noche del jueves. Se prevé que las vigilancias para 34 de esos condados expiren la noche del viernes.

Evacuaciones y crecida del río Leona en Uvalde

Han caído más de 30 cm (1 pie) de lluvia y se espera más

Los mayores acumulados de lluvia hasta ahora— hasta 40 centímetros (16 pulgadas) en algunas zonas— se han registrado en el condado Uvalde, informaron las autoridades, que contabilizaron 25 rescates hasta las 9 de la mañana del miércoles, y dijeron que más personas necesitaban ayuda a medida que subían los niveles de los ríos. Se cerraron autopistas y carreteras en toda la región debido a la crecida de las aguas.

El condado normalmente recibe unos 58 centímetros (23 pulgadas) de lluvia al año, según la Oficina de Extensión del Condado Uvalde.

El Departamento de Policía de Uvalde dijo en Facebook a la 1 de la tarde que una presa en la parte norte del condado seguía intacta, pero aún se esperaba que el río Leona subiera otros 4,6 metros (15 pies). La policía advirtió a las personas a lo largo del río que se trasladaran a terrenos más altos.

El representante estatal Don McLaughlin dijo que, a pesar de una "pequeña pausa", la lluvia no había terminado y las vías fluviales podrían volverse más peligrosas. "Los ríos y los arroyos van a subir, y van a subir de nuevo con gran determinación", dijo McLaughlin.

Frances McNamara y Everett, su hijo de 10 años, observaron cómo la crecida del río Leona en Uvalde se desplazaba hacia el sur el miércoles mientras ella consideraba posibles rutas de evacuación. Señaló una línea sólida de tierra, ramas y ramitas a unos 2 metros (8 pies) por encima del río donde el agua llegó el día anterior.

"Hemos visto subir el agua, pero no a este nivel", dijo, describiendo cómo el agua se precipitó el martes por una zanja junto a su casa con suficiente fuerza como para sonar como un río.

El clima severo de esta semana revivió los recuerdos de las mortales inundaciones del año pasado en la región montañosa de Texas.

"Me asustó", dijo McNamara, con los ojos húmedos de lágrimas mientras recordaba las inundaciones de 2025. "Porque tengo un hijo, y saber por lo que pasaron esos padres". Su hijo levantó la mano y le dio unas palmaditas en la espalda.

La policía de Uvalde ordenó evacuaciones obligatorias en algunas partes, e indicó que el personal de primera respuesta notificaría directamente a las personas afectadas, según una publicación del departamento en Facebook. A otros se les pidió mantenerse alerta en caso de que se necesiten más evacuaciones.

Algunas personas salieron de sus casas a la calle para ver, con rostros preocupados, cómo el agua se acercaba con el paso de las horas. Personas que viven a lo largo del río se apresuraron a empacar en sus autos y salir, aunque muchos aún no sabían adónde debían ir. Un hombre arrojó dos kayaks en la caja de su camioneta, por si acaso.

Bailey Luckman, de 26 años, se preparaba para evacuar con su perro el miércoles por la tarde. Las aguas de la inundación están cerca de su casa, dijo, y las autoridades le recomendaron que se fuera.

"Estoy muy preocupada por mis cosas", afirmó.

Señaló una carretera cercana inundada, diciendo que normalmente conduce por esa ruta para ir al gimnasio. Parecía más un río que una carretera.

"Nunca la he visto fluir como lo está haciendo ahora mismo, así que es bastante aterrador", dijo Luckman.

Pudieron verse relámpagos mientras las nubes oscurecían el paisaje, y el agua marrón creó grandes rápidos en el normalmente tranquilo río Leona. Para la tarde del miércoles, el río empujaba contra el puente alto de la ciudad y hacia vecindarios.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió declaraciones de desastre para decenas de condados.

Las autoridades publicaron videos el martes en los que se veía a un equipo de rescate en una embarcación navegando por calles inundadas y a un vehículo siendo arrastrado por las aguas. Cinco personas fueron rescatadas por el Equipo de Rescate de Guardabosques de Texas y cuatro fueron rescatadas por un guardabosques local, informó Maggie Berger, portavoz de Parques y Vida Silvestre de Texas.

Podrían producirse inundaciones peligrosas en otras áreas de Texas

Los meteorólogos advirtieron que el terreno montañoso en otras partes de la región podría ser especialmente vulnerable a las lluvias intensas.

El miércoles, la mayor preocupación por inundaciones potencialmente peligrosas era para las zonas al oeste de San Antonio y al norte de la Ruta 90, dijo Monte Oaks, meteorólogo del servicio meteorológico.

En Boerne, una ciudad de unos 24.000 habitantes al noroeste de San Antonio, las autoridades les indicaron a los residentes de varias áreas que evacuaran voluntariamente o se prepararan para refugiarse en el lugar a medida que subían las aguas. El portavoz de la ciudad, Chris Shadrock, dijo en un video publicado en Facebook que los rescates por la crecida de las aguas estaban en curso y que la intersección más transitada de la ciudad estaba "completamente bajo el agua".

"Este es un evento meteorológico que amenaza la vida, no quiero andarme con rodeos sobre lo grave que es esta situación", afirmó.

Señaló que el agua subía incluso en áreas que normalmente no se inundan.

Personal de primera respuesta ayudó a una mujer a escapar después de que un automóvil fuera arrastrado por el arroyo Cibolo, cuyas aguas subían rápidamente, en River Road, Boerne.

Personas en unos 20 vehículos quedaron varadas en el estacionamiento de una gasolinera cercana cuando todas las calles alrededor se inundaron rápidamente. Varios policías bloquearon las salidas para evitar que la gente intentara cruzar las carreteras.

El condado Kendall alberga a casi 53.300 personas, según cálculos de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Aproximadamente el 45% de ellas vive en la parte sur del condado en Boerne, donde el arroyo Cibolo alcanzó unos 6,8 metros (22,47 pies) hasta la 1 de la tarde, según un medidor del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), unos 5,8 metros (19 pies) más alto que apenas dos días antes.

Oaks indicó que la lluvia está siendo alimentada por la humedad tropical, principalmente del Golfo de México y parte del Océano Pacífico.

"Esto se considera un patrón típico de clima tropical de mediados de verano que ocurre en Texas", explicó Oaks. "Aproximadamente una vez cada cinco años, nos golpea este tipo de lluvia intensa que, por lo general, es producida por un centro de baja presión estancado que no se mueve muy rápido".