CIUDAD DE MÉXICO, octubre 22 (EL UNIVERSAL).- Por segunda ocasión, trabajadores sindicalizados del IMSS salieron a las calles para rechazar la contrapropuesta de incremento salarial del 8% anunciada por el director del instituto, Zoé Robledo Aburto, y, ante la falta de solución a sus demandas, anunciaron una megamarcha nacional a llevarse a cabo el próximo 30 de octubre con el fin de "parar a México".
Alrededor de las 16:00 horas, los trabajadores partieron del Centro Médico Nacional Siglo XXI rumbo a Paseo de la Reforma, donde exigieron la destitución inmediata del secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos Hernández, además de un aumento salarial de 10%, un plan de acción para atender el desabasto de medicamentos y la falta de personal médico, así como la realización de un congreso nacional extraordinario.
Sindicalizados del IMSS rechazan propuesta salarial y exigen destitución
Entre consignas como "La base unida jamás será vencida", "Fuera Olivos", "No que no, sí que sí ya volvimos a salir", "Olivos, entiende, la base no se vende", "Después de trabajar venimos a luchar", los inconformes denunciaron un intento para desestabilizar el movimiento con la contrapropuesta de incremento salarial anunciada por Robledo Aburto y acusaron represión por parte de los directivos de las unidades médicas hacia el personal médico que ha salido a manifestarse.
Aunque los trabajadores del sector salud negaron que vayan a llamar a una huelga nacional o a un paro de labores indefinido, aseguraron que van a intensificar sus protestas a lo largo del país con bloqueos viales para lograr ser escuchados. Además, aseveraron que ningún intento de desestabilizar el movimiento va a prosperar, porque hay unidad.
Testimonios y denuncias de represión en unidades médicas del IMSS
En entrevista con EL UNIVERSAL, Jazmín Piñón, auxiliar de enfermería general en el IMSS, consideró que "como ya sabían de la marcha, la propuesta fue un anuncio para calmarla y desestabilizarla, porque finalmente hay intereses del instituto, el sindicato y el gobierno.
"Fue para desestabilizarnos y decir: ´ya les dimos su aumento y con eso los vamos a calmar´, pero no nada más es el salario, es la falta de insumos, de personal médico y que el secretario que tenemos no nos respalda. Es para que estuviera con nosotros, lo cual es todo lo contrario, porque se ha escondido y no se ha visto el apoyo", dijo.
Relató que ella y otros compañeros que forman parte del movimiento han padecido represión por parte de jefes y supervisores de las unidades médicas, "porque nos presionan, porque dicen: ´tú eres la que está saliendo a marchar, la que está convocando a los compañeros´. Ellos dicen que no, pero la realidad es otra y sí estamos viviendo represión por parte de las autoridades de las unidades.
"Nosotros a lo que vamos es a trabajar y el que va a trabajar no tiene miedo a nada. Tenemos derecho a manifestarnos, a decir nuestras inconformidades y si trabajamos no tenemos por qué tener miedo a que haya represalias por parte de las autoridades", manifestó.
Piñón descartó una tregua inmediata y advirtió que seguirán las movilizaciones hasta que se cumplan a cabalidad sus exigencias, "pues aún no hay una fecha en la que digamos ´ya hasta aquí llegamos´, todavía no sabemos, pero vamos a continuar hasta que hagan caso a las peticiones que estamos solicitando".
Antes de la conclusión de la protesta, la base trabajadora rechazó que algún partido político forme parte del movimiento, luego de que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, y una comitiva de diputados albiazules acudieron a un mitin al plantón ubicado en las oficinas centrales del instituto.
Como parte de los acuerdos, los trabajadores establecieron la realización de bloqueos intermitentes en intervalos de 10 minutos a las afueras del Hospital La Raza y el Centro Médico Siglo XXI a partir hoy a las 15:00 horas, así como la toma parcial de cada uno de los 37 edificios de las dirigencias sindicales.
Anunciaron una red nacional en defensa de los trabajadores y amenazaron con huelgas de hambre en caso de represión.