Tras las fiestas navideñas los Reyes Magos desfilaron cargados de regalos, fastuosos carros alegóricos y con personajes fantásticos que despertaron la ilusión de los niños.
En la sureña ciudad de Algeciras se organizó el llamado "arrastre", en la que los niños arrastran decenas de latas encadenadas para que el ruido despierte a los Magos y les advierta de recordar pasar por su comunidad.
Los niños, con la ayuda de sus padres trabajan de tal manera las latas que forman juguetes o personajes emanados de su gran imaginación y de esta forma como dicen "en Algeciras los niños dan la lata a los Reyes Magos".
En Madrid, la cabalgata o desfile de los Reyes brilló con un explosivo castillo de fuegos artificiales y el arte y la inclusión de las personas con alguna discapacitad fueron el eje del paseo realizado durante la noche que para algunos puede ser la noche más corta o la más larga según la mirada de cada pequeño.
La cabalgata de los Reyes incluyó once carrozas o carros alegóricos que desplegaron su magia por el centro de la capital española, que en esta ocasión aunque con mucho frío no hubo lluvia.
Entre todo el arte y magia desplegada en la cabalgata, destacó la ópera, el ballet, la pintura y personajes de cuentos infantiles como "Alicia en el País de las Maravillas".
Entre los menores que disfrutaron del desfile destacaron 400 menores con algún tipo de discapacidad que, por primera vez, sintieron la música a través de sus mochilas vibratorias o leer lo que estaba ocurriendo gracias a los intérpretes en lenguaje de signos.
El Rey Melchor aprovechó este momento para pronunciar un mensaje en el que resaltó que en los "sueños está la capacidad para crear una ciudad más bella, libre y solidaria y contribuir a la felicidad de otras personas, sean como sean y vengan de donde vengan".