Tefe, Brasil.- Apenas unos meses después de soportar inundaciones que destruyeron cultivos y sumergieron comunidades enteras, miles de familias de la Amazonía brasileña se enfrentan ahora a una sequía severa que, al menos en algunas zonas, es la peor en décadas.
El bajo nivel del río Amazonas, en el centro del sistema fluvial más grande del mundo, ha puesto en alerta a decenas de municipios.
La rápida disminución del nivel del agua del río se debe a una cantidad de lluvia menor a la prevista durante agosto y septiembre, según Luna Gripp, investigadora de geociencias que monitorea los niveles del occidente del río Amazonas para el Servicio Geológico de Brasil.
Como la mayor parte del estado de Amazonas no está conectada por carreteras, la preocupación principal de la población es la escasez de alimentos, combustible y otras mercancías que normalmente se transportan por las vías fluviales. En Tefe, una ciudad de 60.000 habitantes junto al río Amazonas, los grandes barcos no han podido llegar al puerto ubicado en el centro.
La situación es aún más crítica en las decenas de comunidades esparcidas por la región que rodea a Tefe, donde unas 3.500 familias se han visto afectadas. Muchos lagos y arroyos se han secado, eliminando el acceso al río Amazonas y, por lo tanto, a las ciudades cercanas, que funcionan como ejes comerciales.
En la comunidad indígena de Porto Praia, el afluente cercano del río Amazonas se ha convertido en una vasta franja de arena que durante el día se vuelve demasiado caliente para caminar en ella.
La situación ha llevado al ayuntamiento de Tefe a declarar el estado de emergencia para acelerar el suministro de ayuda a las familias, pero hasta ahora el apoyo ha sido escaso.
Se informó que 53 de 62 municipios se han visto afectados por inundaciones y sequía en el estado de Amazonas en este año.