Tribunal ordena excarcelar a Fujimori

Aprueba un hábeas corpus a favor del exmandatario peruano que le permitirá salir de la cárcel

Lima, Perú.- El Tribunal Constitucional peruano aprobó el jueves un recurso legal que excarcelará al expresidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por asesinato y corrupción.

La votación a favor de un hábeas corpus restituye un indulto humanitario otorgado horas antes de la navidad de 2017, el cual fue concedido por el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski y “dispone su libertad”, indicó el Tribunal en una nota de prensa.

El hábeas corpus, que protege de vulneraciones a los derechos constitucionales, entre ellos el de la libertad, anuló una resolución de 2018 de la Corte Suprema que había dejado sin efecto el indulto otorgado por Kuczynski. Tras obtener el indulto de 2017 Fujimori vivió casi un año en una casa ubicada en un barrio residencial de Lima. Volvió prisión en octubre de 2018.

La decisión permitirá excarcelar a Fujimori —de 83 años y quien gobernó entre 1990 y 2000— y acortar una sentencia que iba a culminar el 10 de febrero de 2032.

Fujimori fue condenado en 2009 por su autoría mediata en dos matanzas ejecutadas por un escuadrón militar que combatía con métodos de guerra sucia al grupo terrorista Sendero Luminoso. 

La directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), Tamara Taraciuk, recordó que el exmandatario (1990-2000) fue condenado en 2009 por “gravísimas violaciones de derechos humanos” al ser sentenciado como autor mediato (intelectual), con dominio del hecho, del asesinato de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992).

El primer ministro Aníbal Torres añadió que la decisión “perjudica” a Perú, aunque acatarán el fallo. “¿Dónde quedan las familias de las víctimas de Barrios Altos, La Cantuta? Delitos gravísimos. Los secuestraron, los quemaron vivos, los descuartizaron y los enterraron clandestinamente. Por delitos de esa naturaleza ha sido sancionado el señor Fujimori”, dijo.

Comentó que el Tribunal “se convierte en adalid de la impunidad de grandes delincuentes y evidencia que en Perú tienen derechos fundamentales los más avezados criminales”.