Trump quiere hablar directamente con Taiwán sobre venta de armas

Trump busca romper tabú con diálogo directo a Taiwán tras décadas de relaciones indirectas.

WASHINGTON, EU, mayo 21 (ANSA/ EL UNIVERSAL).- El presidente estadounidense, Donald Trump

, reiteró su deseo de discutir la venta de armas

a Taiwán con el presidente de la isla, William Lai

, rompiendo un tabú: sería la primera conversación directa conocida entre los máximos líderes de ambas partes desde que Washington decidió transferir todas las relaciones diplomáticas de Taipéi a Pekín

, en 1979.

Durante su primer mandato en la Casa Blanca, Trump mantuvo una reunión con la entonces presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen, lo cual provocó una protesta diplomática inmediata y furiosa por parte de China, lo que llevó al magnate a comprender que el asunto no era algo que debiera tomarse a la ligera.
A menos que el gobierno chino dé su improbable consentimiento, ya sea explícito o tácito, a la posibilidad de un diálogo, e incluso si el magnate veta la transacción de 14.000 millones de dólares ya autorizada por el Congreso estadounidense, el episodio pondría en peligro el clima de estabilidad estratégica establecido por la visita de Donald Trump a China con el presidente de ese país, Xi Jinping.
En esa ocasión, el líder chino planteó Taiwán y la venta de armas como el tema principal de la conversación, llegando incluso a preguntar directamente -como relató posteriormente el magnate- si Estados Unidos intervendría militarmente para defender la isla.
Así, por un lado, Lai aseguró que estaría encantado de discutir el asunto con Trump, recordando que Taipéi está comprometido con el mantenimiento del statu quo en el estrecho de Taiwán y que es China quien perturba la paz y la estabilidad.
Por otro lado, Pekín manifestó su firme oposición a los intercambios oficiales entre Washington y Taipéi, así como a la venta de armas estadounidenses a la isla.
"China insta a Estados Unidos a implementar el importante consenso alcanzado en la reunión entre los jefes de Estado chino y estadounidense, a cumplir sus compromisos y declaraciones, y a abordar la cuestión de Taiwán con la máxima cautela", declaró con vehemencia el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun.
Al finalizar su visita a China, Trump insinuó que la venta de armas a Taiwán podría utilizarse como moneda de cambio con Pekín, que reclama la isla como parte "sagrada" e "inalienable" de su territorio, para reunificarla, incluso por la fuerza, si fuera necesario.
"Los chinos son muy conscientes de que el presidente Trump no detendrá la venta de armas a Taiwán, pero su objetivo final es retrasar el anuncio de otro paquete de armas importante hasta después de la visita de Estado de Xi Jinping a Washington, prevista para finales de septiembre", señaló Dennis Wilder, antiguo experto de la CIA en China.
"Esto no es tanto una prueba del compromiso de Trump con la defensa de Taiwán, sino más bien un intento de evitarle a Xi cualquier bochorno", añadió Wilder en la red social X.
Mientras tanto, Pekín desplegó otras herramientas para aumentar la presión sobre Washington: según el Financial Times, pospuso la visita prevista para este verano (boreal) del máximo responsable político del Pentágono, Elbridge Colby, a la espera de la decisión de Trump sobre las armas.