WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump aprovechará el discurso del Estado de la Unión que dará el martes en la noche para defender su mano dura contra la migración, los recortes al gobierno federal, su política de aranceles y su capacidad para ordenar acciones militares rápidas en todo el mundo, incluso en Irán y Venezuela.
Trump defiende políticas económicas y migratorias en discurso
El republicano espera poder convencer a unos estadounidenses cada vez más recelosos de que sus políticas han mejorado sus vidas, al tiempo que garantiza que la economía de Estados Unidos es más fuerte de lo que muchos creen, y que deberían votar por más de lo mismo en noviembre.
El acto de equilibrio de celebrar su vertiginoso primer año de regreso en la Casa Blanca, mientras presenta un argumento convincente para su partido en unas elecciones intermedias en las que él personalmente no aparecerá en la boleta, es una tarea difícil para cualquier presidente. Pero podría resultar especialmente delicada para Trump, dada su proclividad al salirse del guion e ignorar mensajes cuidadosamente elaborados.
Uno de los temas principales será que el país está en auge, con un aumento en la fabricación nacional y la creación de nuevos empleos, pese a que muchos estadounidenses no lo sienten así. "Va a ser un discurso largo porque tenemos mucho de qué hablar", afirmó el mandatario, y prometió una fuerte dosis de comentarios sobre la economía.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo a los reporteros el martes temprano que Trump argumentará que los republicanos son los más indicados para seguir abordando las preocupaciones del público sobre el costo de vida.
"El presidente va a exponer que tres años más con él en la Casa Blanca y con los republicanos en el Capitolio finalmente podemos lograr el sueño americano en este país otra vez, que tuvimos en su primer mandato, pero se perdió por culpa de Joe Biden y los demócratas en los últimos cuatro años", agregó Leavitt.
El discurso también será una "celebración" de 250 años de la independencia de Estados Unidos, dijo. El discurso será a las 9 p.m. ET en el Capitolio.
Tensiones internacionales y política exterior en el discurso
También se prevé que el mandatario condene el fallo de la Corte Suprema contra sus emblemáticas políticas arancelarias y hable de sus intentos de maniobrar para sortear esa decisión sin depender del Congreso ni asustar a los mercados financieros. También es probable que inste a los legisladores a aumentar el financiamiento militar y endurecer los requisitos de identificación de los votantes, al tiempo que defiende los operativos migratorios, que han recibido críticas bipartidistas tras las muertes por disparos de dos ciudadanos estadounidenses.
Jeff Shesol, antiguo redactor de discursos del expresidente demócrata Bill Clinton, señaló que Trump suele usar los discursos del Estado de la Unión para ofrecer tonos más convencionales que su habitual grandilocuencia, aunque aun así tiende a exagerar repetidamente.
"Su trabajo, por el bien de su partido, es mostrar el lado positivo", afirmó Shesol. "Pero si va a insistir en que el lado positivo es oro, nadie se lo creerá. Y será una postura muy difícil de defender para los republicanos en la campaña".
Michael Waldman, exjefe de redactores de discursos de Clinton, comentó que los presidentes en su segundo mandato "tienen un trabajo difícil porque lo que todos quieren decir es: ´Oigan, miren qué gran trabajo he estado haciendo, ¿por qué no me aman?´".
Persisten las dudas sobre la asequibilidad
Independientemente de lo que digan sus palabras preparadas, a Trump le encanta desviarse para abordar agravios personales, lo que significa que el martes probablemente incluirá temas como negar que perdió las elecciones presidenciales de 2020.
Su falta de disciplina en el mensaje ha quedado en evidencia después de que las preocupaciones por el alto costo de vida ayudaran a impulsar victorias demócratas en todo el país en las elecciones de noviembre. Posteriormente, la Casa Blanca prometió que el presidente recorrería el país casi todas las semanas para tranquilizar a los estadounidenses de que se tomaba en serio la asequibilidad. Pero Trump ha pasado más tiempo culpando a los demócratas y burlándose de la idea de que los problemas del día a día en los hogares requieran atención.
En cambio, el mandatario se jacta de haber domado la inflación y sostiene que la economía marcha a buen ritmo, dado que el índice industrial Dow Jones superó recientemente los 50.000 puntos por primera vez.
Sin embargo, esas ganancias no son perceptibles para quienes no tienen carteras de acciones. También persisten los temores de que los aranceles hayan impulsado una subida de precios, lo que podría perjudicar la economía y la creación de empleo. El crecimiento económico se desaceleró en el último trimestre del año pasado.
Waldman, actual presidente del Brennan Center for Justice, que aboga por la democracia, las libertades civiles y elecciones justas, indicó que presidentes anteriores enfrentaron episodios similares de "inquietud económica".
Eso generó la pregunta de "cuánto vendes frente a sentir el dolor del electorado", explicó.
Shesol observó que Trump "siempre ha creído —desde sus días en el sector inmobiliario— que puede venderle cualquier cosa a cualquiera".
"Aún lo hace. Pero el problema es que no puedes decirle a alguien que ha perdido su trabajo y no puede conseguir uno nuevo que las cosas van de maravilla", afirmó. "No puede venderle a la gente una realidad que, para ellos, y francamente para la mayoría de los estadounidenses, no existe".
Esto podría ser peligroso en términos políticos de cara a las elecciones de noviembre, que podrían darles victorias en el Congreso a los demócratas, tal como la "ola azul" de 2018 creó un fuerte contrapeso a su administración durante su primer mandato.
La respuesta de los demócratas al discurso de Trump será pronunciada por la gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, cuyo mensaje centrado en la asequibilidad la ayudó a arrebatar en noviembre pasado un cargo que estaba en manos republicanas.
Por su parte, varios demócratas del Congreso planean ausentarse del discurso del martes en señal de protesta y, en su lugar, asistir a un mitin conocido como el "Estado de la Unión del Pueblo" en el National Mall de Washington.
La política exterior, en primer plano
Trump pronunciará su discurso tras enviar dos portaaviones de Estados Unidos a Oriente Medio en medio de tensiones con Irán.
El presidente relatará cómo los ataques aéreos emprendidos por Estados Unidos el verano pasado afectaron gravemente las capacidades nucleares de Teherán, y elogiará la operación que derrocó al presidente venezolano Nicolás Maduro, así como la mediación de su administración para lograr un alto el fuego en la guerra de Israel con Hamás en Gaza.
Pero también tensó las alianzas militares de Estados Unidos con la OTAN, debido a su presión contra Dinamarca para apoderarse de Groenlandia y a su incapacidad de adoptar una línea más dura con el presidente ruso Vladímir Putin al buscar el fin de su guerra en Ucrania. El martes se cumplió el cuarto aniversario de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Nunca es fácil lograr que cualquier política exterior parezca relevante para los estadounidenses en casa.
Jennifer Anju Grossman, antigua redactora de discursos del expresidente republicano George H.W. Bush y actual CEO de la Atlas Society, que promueve las ideas de la autora y filósofa Ayn Rand, dijo que Trump puede dejar claro que las políticas socialistas de Maduro destrozaron la economía de Venezuela hasta el punto de que uno de los países petroleros más ricos del mundo tuvo dificultades para cubrir sus propias necesidades energéticas.
Ahora, el petróleo de ese país ayudará a bajar los precios de la gasolina en Estados Unidos.
Aun así, respecto a los acontecimientos en el extranjero, señaló: "Creo que va a ser un poco difícil dejar claro por qué esto es relevante para la situación interna".