Washington.- El presidente estadounidense Donald Trump anunció el jueves en la reunión inaugural de la Junta de Paz que nueve de sus miembros acordaron destinar 7,000 millones de dólares para un paquete de ayuda para Gaza, mientras que cinco naciones aportarán tropas a una fuerza internacional de estabilización para el territorio palestino.
Aunque elogió los compromisos, Trump enfrenta el desafío no resuelto de desarmar a Hamás, un punto de fricción que amenaza con retrasar o incluso descarrilar el plan de alto el fuego en Gaza que su gobierno se desempeñó como una importante victoria en materia de política exterior.
Los compromisos monetarios, aunque significativos, representan apenas una pequeña fracción de los cerca de 70,000 millones de dólares que se calcula que se necesitan para reconstruir al territorio palestino luego de dos años de guerra entre Israel y Hamás. Si bien Trump elogió a los aliados por asumir compromisos de financiación y tropas, no detalló cuándo se implementarían las promesas hechas.
Trump también anunció que Estados Unidos se comprometería a aportar 10.000 millones de dólares para la junta, pero no especificó para qué se utilizarán los fondos. Tampoco estaba claro de dónde saldría el dinero, un monto considerable que tendría que ser autorizado por el Congreso.
El acuerdo de alto el fuego en Gaza sigue siendo frágil y la visión ampliada de Trump para la junta ha despertado temores de que el presidente de Estados Unidos busque crear un organismo que compita con Naciones Unidas.