Washington.- La ofensiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra los inmigrantes parece no tener fin, y el temor infundado por él mismo ante las caravanas de centroamericanos que cruzan México y se dirigen hacia el norte, le sirve para seguir lanzando sus mensajes más radicales.
Este jueves advirtió que los efectivos desplegados en la frontera sur podrían disparar a los migrantes centroamericanos, si éstos les lanzan piedras en su intento de entrar ilegalmente a territorio estadounidense.
Con la primera caravana migrante actualmente a más de mil 500 km de la frontera de EU, para Trump es más importante vender el discurso del miedo que tratar de solucionar el problema. “Es una invasión”, repite argumentando que dentro de las caravanas hay gente “muy peligrosa”.
En un alarde de su política de mano dura, Trump aseguró que sus fuerzas de seguridad considerarán el lanzamiento de piedras como si se tratara de un arma de fuego, dando vía libre a la patrulla fronteriza y al Ejército desplegado a que disparen.
“No vamos a soportar eso. Si ellos quieren tirar piedras a nuestros militares, nuestros militares van a responder”, dijo tajante.
Esa decisión revertiría una política implementada en 2014, que prohíbe a la patrulla fronteriza responder con fuego al ataque con piedras.
Este jueves, en su oleada de promesas contra los extranjeros, Trump anunció que ultima los detalles de una orden que dificultará la solicitud de asilo. Agregó que su gobierno está creando algo parecido a campos de concentración para migrantes, donde quedarán encerrados a la espera de su deportación.