Washington.- Inflexible ante las advertencias de los republicanos sobre una guerra comercial, el presidente Donald Trump ordenó el jueves elevados aranceles a las importaciones de acero y aluminio, y prometió luchar contra “un ataque a nuestro país” por parte de los competidores extranjeros. El mandatario dijo que exentará a México y Canadá durante la negociación de cambios al TLCAN.
“La industria estadounidense del aluminio y el acero ha quedado devastada por las agresivas prácticas comerciales extranjeras. Realmente es un ataque a nuestro país. Ha sido un ataque”, dijo Trump en la Casa Blanca. El presidente estuvo acompañado por trabajadores de la industria del acero y el aluminio que sostenían sus cascos blancos.
“Vamos a ser muy justos, seremos muy flexibles, pero vamos a proteger al trabajador estadounidense como dije que lo haría durante mi campaña”, comentó Trump.
En tanto, líderes empresariales siguen expresando su preocupación sobre las potenciales consecuencias económicas a raíz de los aranceles, y el presidente y director general de la Cámara de Comercio de Estados Unidos planteó la posibilidad de que se desate una guerra comercial a nivel global. Exhortamos al gobierno a asumir seriamente este riesgo”, dijo Donahue.