Al hablar en un evento de campaña a favor de la legisladora republicana, Marsha Blackburn, Trump defendió su orden para enviar 5,200 soldados a la frontera con México, como parte de un plan de contingencia para confrontar la caravana, que este viernes se encontraba en el oriental estado mexicano de Veracruz.
Por la mañana, el mandatario participó en un evento de campaña en la comunidad de Macon, Georgia, donde los republicanos se mantienen en una cerrada competencia para retener la gubernatura.
Con ese discurso, el mandatario mantuvo el tema migratorio en el centro de su mensaje político, en busca de motivar a su base electoral, presentando esta elección como un parteaguas entre el progreso que él ha liderado, o el retorno a políticas radicales, como las que acusó a los demócratas de promover.
Trump dijo que después de décadas en que Estados Unidos ha defendido las fronteras de otros países, “ahora estamos defendiendo las fronteras de nuestro país”.
“Si quieren fronteras fuertes y comunidades seguras, voten por los republicanos, es muy simple”, apeló al mandatario a cientos de simpatizantes, a quienes dijo que el voto por los republicanos permitirá mantener el repunte económico que vive el país.
Trump insistió en presentar a la migración como una carga a los contribuyentes, y aseguró, sin ofrecer pruebas, que ésta le cuesta a Estados Unidos unos 100 mil millones de dólares cada año, “y esto es casi tres veces el presupuesto de Tennessee”.
“Vamos a proteger totalmente la frontera. Vamos a pasar leyes de Kate. Vamos a detener las ciudades santuario. Vamos a dejar de soltar a inmigrantes, detener la lotería de visa, y migración en cadena, y vamos a mantener a los criminales, narcotraficantes y terroristas, fuera de nuestro país, con mil y un demonios”, prometió.