Unicef condena el ataque de un grupo yihadista contra escuela en Uganda

El Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) condenó hoy el ataque cometido la pasada noche por supuestos miembros de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), grupo de lazos difusos con el Estado Islámico (EI), contra una escuela en el oeste de Uganda, que causó al menos 41 muertos, incluidos 37 estudiantes.

"Nos solidarizamos con los estudiantes, el personal docente, las autoridades escolares, las familias de los afectados y el pueblo de Uganda en este triste momento", afirmó el representante de Unicef, Munir Safieldin, en un comunicado.

"Las escuelas son un lugar seguro para todos los estudiantes y nunca deben ser atacadas. Hacemos un llamado a todos los involucrados en el ataque del viernes para que respeten las escuelas y los derechos de todos los niños a aprender en un entorno seguro y protegido", agregó Safieldin.

El ataque sacudió la escuela privada de educación secundaria de Lhubiriha, en la localidad de Mpondwe, a unos dos kilómetros de la frontera con la República Democrática del Congo (RDC).

Las ADF son un grupo rebelde de origen ugandés, pero en la actualidad tienen sus bases en las provincias congoleñas de Kivu del Norte y la vecina Ituri, cerca de la frontera que la RDC comparte con Uganda.

Sus objetivos son difusos más allá de una posible vinculación con el EI, que en ocasiones se responsabiliza de sus ataques.

Aunque expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no hallaron pruebas de un apoyo directo del EI a las ADF, Estados Unidos las identifica desde marzo de 2021 como "una organización terrorista" afiliada al grupo yihadista. 

Según el Barómetro de la Seguridad de Kivu (KST, en sus siglas en inglés), las ADF son responsables de al menos 3,850 muertes en 730 ataques perpetrados en la RDC desde 2017.

Para terminar con las ADF, los ejércitos de la RDC y Uganda empezaron en noviembre de 2021 una operación militar conjunta en suelo congoleño que sigue en curso, si bien los ataques rebeldes no han cesado.

Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por las milicias rebeldes y el Ejército, pese a la presencia de la misión de la ONU en la RDC (Monusco), con unos 16.000 uniformados sobre el terreno.