BRUSELAS, Bélgica (EFE).- La Unión Europea consideró este jueves como un "gran revés" para la democracia en Turquía la sentencia judicial dictada contra el alcalde socialdemócrata de Estambul, Ekrem Imamoglu, que ha sido condenado a dos años y siete meses de cárcel, lo que incluye su inhabilitación política.
La decisión del tribunal de primera instancia que condena a Imamoglu a exactamente dos años, siete meses y quince días de prisión y lo inhabilita de la vida política por el delito de "insultar a funcionarios públicos" constituye "un gran revés para la democracia en Turquía", afirmó el portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Peter Stano, en un comunicado.
Esta sentencia, dictada este miércoles, es "desproporcionada y confirma la falta sistémica de independencia del poder judicial y la presión política indebida sobre jueces y fiscales en Turquía", añadió el portavoz del servicio que dirige el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.
La condena que se produce antes de las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo año es "particularmente importante en el contexto de politización del sistema judicial del país, que socava la libertad y la equidad del contexto electoral", añadió Stano.
Por ello, la UE estimó que Turquía necesita "revertir el continuo retroceso en materia de derechos humanos y Estado de derecho ahora".
La víspera, una muchedumbre vitoreaba en Estambul al alcalde de la mayor ciudad turca, elegido primero en marzo de 2019 con un margen de apenas 13,000 votos y, tras anularse el resultado, con una diferencia de 800,000 en la repetición de los comicios tres meses después.
La sentencia considera que Imamoglu insultó a los miembros de la comisión electoral al tildar de "estúpidos" a quienes "anularon las elecciones", aunque él sostiene que se refería al AKP, el partido islamista en el poder que impugnó los resultados.
La oposición opina que la condena de Imamoglu, que, una vez firme, le obligará a abandonar el cargo, es una maniobra del Gobierno para eliminar a un político popular que podría disputar el cargo al actual presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en las elecciones generales de junio próximo.