Rarah, Franja de Gaza.- Los hospitales de Gaza estaban el lunes al borde del colapso debido a la escasez de agua, electricidad y medicinas, al tiempo que cientos de miles de palestinos buscaban comida e Israel mantenía sus bombardeos en represalia por el ataque de Hamás.
Las vidas de miles de pacientes están en riesgo, señalaron funcionarios de Naciones Unidas, y mediadores buscan un cese al fuego para permitir la entrada de ayuda desde Egipto.
Más de una semana después de que Israel cortó el paso al envío de suministros, todas las miradas apuntaban al cruce fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto, donde camiones que transportan la ayuda que se necesita con urgencia llevan días esperando.
Rafah, la única conexión entre Gaza y Egipto, se cerró hace casi una semana debido a los ataques aéreos israelíes. La prensa estatal egipcia y la de Gaza reportaron que hubo más ataques aéreos israelíes en la zona el lunes.
Este es ya el conflicto más mortífero para ambos bandos en Gaza. Por lo menos 2.778 personas han muerto y 9.700 han sido heridas en Gaza, según el Ministerio de Salud palestino. Más de 1.400 israelíes han muerto, la gran mayoría civiles masacrados en el ataque de Hamás del 7 de octubre.
La combinación de bombardeos intensos, escasez de suministros y la orden israelí de que se evacue el norte de Gaza masivamente ha sumido a los 2,3 millones de habitantes del territorio en el caos y una creciente desesperación. Más de un millón de ellos han huido de sus viviendas, y el 60% están en la zona de aproximadamente 14 kilómetros (8 millas) al sur de la zona de evacuación, según la ONU.
El ejército israelí sostuvo que está tratando de despejar a civiles por su propia seguridad, antes de una ofensiva contra Hamás en el norte de Gaza donde, según dice, los milicianos tienen una extensa red de túneles y plataformas lanzacohetes. Gran parte de la infraestructura militar de Hamás está en zonas residenciales.
Incluso los que huían del norte se enfrentaban a ataques aéreos en el sur.
El lunes de madrugada, un bombardeo en el pueblo de Rafah causó el colapso de un edificio donde estaban tres familias que habían evacuado la ciudad de Gaza. Por lo menos 12 personas murieron y otras nueve estaban bajo los escombros, dijeron sobrevivientes. El impacto redujo al edificio a un cráter cubierto de escombros.
Los hospitales previsiblemente se quedarán sin combustible de generadores en las próximas horas, lo que significa que equipos esenciales como incubadoras y ventiladores dejarán de funcionar, según la ONU.
La población palestina se torna cada vez más desesperada en su búsqueda de agua y alimentos. Muchos han recurrido a agua sucia o de desagües, lo que agrava el riesgo de enfermedades.
El presidente Joe Biden viajará a Israel este miércoles para mostrar el apoyo de Estados Unidos al país y visitará también Jordania.