No creía, dijo, que hubo encubrimiento y consideraba que Francisco era víctima de la “manipulación” de Zanchetta.
En su comunicado del martes, Gisotti no trató ni refutó directamente las afirmaciones de Manzano.
“En referencia a los artículos publicados recientemente por varias fuentes noticiosas, así como algunas reconstrucciones engañosas, reitero resueltamente lo dicho el pasado 4 de enero. Además, subrayo que el caso está en estudio y cuando haya finalizado el proceso, se dará información sobre los resultados”, afirmó.
En su declaración del 4 de enero, Gisotti confirmó que Zanchetta era objeto de investigaciones preliminares ante la denuncia de abusos sexuales, pero aclaró que las acusaciones se presentaron hacia fines de 2018. Dijo que Zanchetta renunció debido a sus relaciones tensas con el clero de Orán y su incapacidad para gobernarlo.
Añadió que el actual obispo de Orán estaba reuniendo testimonios que aún no habían llegado al Vaticano y que Zanchetta se abstendría de trabajar durante la investigación preliminar.
Las declaraciones de Manzano a la AP, en una entrevista por video y posteriormente en un correo electrónico, socavaron la afirmación del Vaticano de que Zanchetta solo estaba acusado de autoritarismo e incapacidad de gobernar al clero de su diócesis en el momento de su renuncia en julio de 2017, puesto que Manzano dijo que los informes mencionaban denuncias de conducta sexual inapropiada y relaciones indebidas con seminaristas.
Tras aceptar la renuncia de Zanchetta el 1 de agosto de 2017, Francisco en diciembre de ese año lo designó al nuevo cargo de “asesor” de la oficina de gerencia financiera del Vaticano, la APSA.